Tango y Cultura Popular ® N° 161 | Page 37

El artículo se llama Comentario sobre ‘ Esta noche me emborracho ’ tango de Enrique S . Discepolo , inédito y sin fecha , en donde la autora sostiene que el asunto “ no se trata sólo de resentimiento cornudo sino de odio a secas ” encontrando en el siguiente párrafo que “… la invectiva cómoda de objeto no le basta ( a Discepolín ) y desciende a la de cosa , cascajo , cachivache …”
Termina la tesis Walsh imaginando que la protagonista del tango , “… rediviva en cualquier pobre mina pasa una tarde frente a SADAIC y ve al autor redivivo en un señor de peluquín … y recuerda que entre los agravios figuraba aquel de ‘ teñida y coqueteando ’… La pregunta de ¿ Por qué tanto odio ?, aunque sin respuesta , por vez primera le permite entrar en el infinito territorio de la lucidez .”
El artículo tiene una serie de consideraciones de un feminismo respetable y no puedo reproducirlo completo aquí , pero me sirvió leerlo con mi pariente , no sé si encandilada por el comentario que logré hacerle a la autora ( aunque no me consta si María Elena lo registró más allá de una respuesta de ocasión … eso no se lo conté a mi sobrina ).
Caminábamos asoleándonos y comentando las fatídicas cuarenta y ocho horas de televisión en las que discutimos “ el trend topic ” de si un vestido era azul y negro o blanco y dorado y además unos minutos dedicados por la conductora de un canal de noticias líder diciendo que lo malo del día de la mujer era que había demasiadas ofertas , ella se tentaba con todas y no tenía marido que le pague la tarjeta de crédito … interesantísimo …
Le pregunté a mi sobrina si , además de Esta noche me emborracho había tenido ocasión de escuchar Quevachaché , el segundo tango escrito por Enrique , donde rompe todos los moldes machistas en 1928 , con el riesgo de que si no se lo grababan la Merello y Gardel nadie le iba a pasar bola . Me contestó que conoce el tango Malevaje y le pregunté si se acordaba la letra : la cantó en el tono trágico que la mayoría de los intérpretes le pone y le propuse que lo jugáramos como un texto grotesco , género que Discépolo conocía . Reímos mucho y después me tocó a mí cantar Confesión y Quien más quien menos … Tal vez , concluí , descalificar a Enrique por un tango entre tantos no sea justo .
Pero somos machistas , esto es totalmente injusto . Y tradicional . No digo que las tradiciones sean buenas e inconmovibles , sostengo que son acuerdos y desacuerdos de generaciones ( a veces – demasiadas- logrados de forma salvaje ), a mí me hicieron
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