ALD EN TODO EL MUNDO
N
o solo las organizaciones internacionales como las Naciones Unidas
tienen un rol importante que jugar
en el desarrollo de marcos para combatir
el crimen y aplicar la prevención. Las organizaciones regionales también participan activamente apoyando los esfuerzos individuales
de los países para mitigar los riesgos que conllevan los delitos económicos como el lavado
de dinero. El siguiente artículo está dedicado
a las actividades dentro de la Comunidad
de Desarrollo del Sur de África (Southern
African Development Community, o SADC,
por sus siglas en inglés)1 concentrándose en
particular en el vínculo entre el lavado de
dinero y los metales preciosos.
La SADC es una organización intergubernamental con sede central en Gaborne,
Botswana. Su objetivo es fomentar la cooperación e integración socio-económica, así
como también la cooperación política y de
seguridad entre los estados del sur de África.
Los países miembro de la SADC son muy
diversos y enfrentan una variedad de desafíos
en su desarrollo. Existen importantes diferencias en tamaño, desarrollo económico,
patrones comerciales y factores de inversión.
La Comunidad está integrada por ocho países
menos desarrollados, algunos mediterráneos, algunas economías pequeñas y vulnerables, así como también un país prominente,
Sudáfrica, que tiene más de los dos tercios de
la economía de la región.
Actualmente la SADC tiene 15 Estados
Miembro: Angola, Botswana, República
Democrática del Congo (DRC, por sus siglas
en inglés) Lesotho, Madagascar, Malawi,
Mauricio, Mozambique, Namibia, Seychelles,
Sudáfrica, Swazilandia, República Unida de
Tanzania, Zambia y Zimbabwe. La región tiene
una población de unos 250 millones de habitantes y un Producto Bruto Interno (PBI) que
está en el rango de los US$470.000 millones.
Dados los vastos recursos minerales y
químicos de la región, la zona de la SADC
se ha vuelto aún más interesante para los
inversores internacionales. La inestabilidad
política así como también los temas de seguridad y las prologadas guerras civiles hacen
que la región sea considerada como de muy
alto riesgo en general.
De acuerdo con el sitio de información comercial sudafricana, MBendi,2 África como un
todo, produce más de 60 productos metálicos
y minerales y es un importante productos de
vario de los minerales y metales más importantes del mundo, incluidos el oro, PGE’s,
diamantes, uranio, magnesio, cromo, níquel
bauxita y cobalto. Aunque según se informa
en gran parte aún está poco explorada,
África tiene alrededor del 30 por ciento de las
reservas minerales del planeta, incluido el 40
por ciento de oro, el 60 por ciento de cobalto
y el 90 por ciento de las reservas de minerales asociados al platino (PGM) del mundo.
El incremento en la exploración y desarrollo minero en África ha estado focalizado
principalmente en la explo Ʌ