Spanish ACAMS Today (Marzo-Mayo 2012) Vol. 11 No. 2 | Page 16

DESAFÍOS ANTILAVADO ha investigado ni enjuiciado ningún caso de ML o TF basado en el transporte de dinero en efectivo a pesar de la existencia de casos posibles. Como informó Moloto Phineas de la UIF de Sudáfrica, la implementación del GAFI es un desafío importante, de “los 15 países miembro evaluados, solo 4 recibieron la calificación más alta de “cumplido parcialmente”, el resto fue “no cumplido”. Además de estándares regulatorios y legales sobre el dinero en efectivo a nivel más nacional, los departamentos de cumplimiento necesitan más programas de concientización sobre el transporte de dinero en efectivo. Legislación y Control Legal Muchas de las dificultades compartidas en ACAMS – Africa parecen derivar del hecho de que las recomendaciones del GAFI y la legislación ALD/CFT son simplemente un puente demasiado lejos para muchas naciones. George Pearson, Director Asociado de Director at Deloitte & Touche Risk Advisory en Sudáfrica y el Director de Programación del Capítulo de Sudáfrica de ACAMS, han pasado los últimos siete años trabajando con y asesorando sobre temas de cumplimiento LSB y ALD en África. Desde su perspectiva, mucha de la legislación ALD en África dictada en la última década puede haber sido analizada insuficientemente con anterioridad a su promulgación. En muchos escenarios, “parece que los legisladores estaban respondiendo a la presión externa del GAFI o de los organismos regionales, y terminaron con algo que se parece a una legislación ALD, pero que no puede ser interpretada o promulgada adecuadamente por diversos temas, incluidas las disposiciones poco claras”. (De hehco, una gran cantidad de participantes expresaron su preocupación por tener que trabajar con reglas vagas, como la referida a cómo definir a una “PEP” o los montos mínimos sujetos a reporte para la “actividad sospechosa”). Además, si bien la ley puede haber sido promulgada requiriendo el cumplimiento, las leyes fallan al no incorporar sanciones administrativas adecuadas por el incumplimiento o al no conferir autoridad regulatoria a los supervisores, haciendo que la ley virtualmente no tenga sentido. Como el señor Pearson señalara, Sudáfrica fue la primera nación Africana en convertirse en miembro de GAFI, y no fue hasta 2010 en que el país dictó sanciones administrativas por el incumplimiento. En otros casos, las sanciones o penalidades administrativas pueden aplicarse, pero pueden resultar no ser efectivas. En Botswana, por ejemplo, los reguladores pueden multas hasta 10.000 Pula (unos US$ 1.300) o retirarle la licencia al banco — el monto de la multa monetaria es como “una palmada en la muñeca” para cualquiera de los participantes importantes, pero lo último es totalmente demasiado s ]