Spanish ACAMS Today (Junio-Agosto 2017) Vol. 16 No. 3 | Seite 47

SOLUCIONES PRÁCTICAS empresa. Esta fue la primera vez que este estatuto se procesó con éxito en el Condado de Ramsey, St. Paul, Minnesota. A continuación, a la Unidad de Procesos Penales se la convocó para ayudar en un gran esquema de malversación de una empresa local en St. Paul. Una empleada que trabajaba en la unidad de nómina de una gran empresa en St. Paul logró malversar $450.000 enmascarando pagos a ella a nom- bre de otros empleados. Para empeorar las cosas, cuando se le enrostró el hecho, la sos- pechosa trató de convencer a los investiga- dores de que su novio, de quien afirmaba que se había suicidado, escribió una nota de sui- cidio en la que se hacía responsable del delito. No sólo estaba el novio vivo y bien en el oeste de Wisconsin, sino que la sospe- chosa logró utilizar los fondos malversados ​​ para comprar muchos activos caros, como dos vehículos nuevos y un semi-camión. Tra- bajando con socios privados y el Servicio Secreto de los EE.UU., estos activos fueron recuperados, la sospechosa fue a prisión y el dinero de la venta de los activos recuperados fue devuelto a la compañía victimizada para disminuir la pérdida total. Quizás el caso mayor, y ciertamente el caso más interesante investigado por la Unidad de Procesos Criminales del Departamento de Policía de St. Paul, fue el esquema de fraude de afinidad de Seng Xiong llamado “Hmong Tebchaws”. Este caso fue trabajado con la cooperación del Servicio Secreto de los EE.UU. y la Oficina Federal de Investiga- ción (FBI). Dirigidos por un socio financiero del sector privado, los investigadores de St. Paul comenzaron a rastrear la actividad financiera del sospechoso, Seng Xiong. Lo que los investigadores aprendieron rápida- mente fue que Xiong no sólo había manipu- lado a la gente, sino que también estaba victimizando a una población vulnerable. Xiong les prometió a sus víctimas un nuevo país y seguridad financiera. Su plan fue exi- toso, ya que aprovechó muchos sueños pro- fundamente arraigados por la comunidad Hmong de tener un país propio algún día. Xiong era un vagabundo; un hombre sin medios de apoyo aparte de las mentiras que lanzó sobre su trabajo secreto con la ONU y la Casa Blanca, que decía que apoyaba el establecimiento de un país para el pueblo Hmong. Los Hmong son refugiados de las tie- rras altas del norte de Laos. Un grupo nómada que nunca tuvo su propio país, sino que luchó junto a tropas estadounidenses durante la “Guerra Secreta” contra los solda- dos comunistas en Vietnam. Ferozmente lea- les al gobierno de los EE.UU., muchas Hmong creían que se les debía su propio país y que las negociaciones secretas y las reuniones con los funcionarios de inteligencia eran sobre cómo surgiría un nuevo país. Xiong engatusó y convenció a una población ansiosa por escuchar cierto mensaje de que él era justo la persona para lograrlo. Los Hmong fueron perseguidos por su leal- tad a los EE.UU. Se fugaron de Laos a los campamentos de Tailandia y cientos de miles de Hmong empezaron a emigrar del sudeste asiático a los EE.UU., Australia y Francia. La asimilación era dura y muchas de las generaciones mayores anhelaban regresar a las colinas de Laos y tener su propio terreno. En esta narración, Xiong vio una oportunidad. Orquestando de Minne- sota y California, a través de una red de líneas de conferencia y videos de YouTube, Xiong convenció a los pobres y marginados de que participaba en reuniones de alto nivel con el gobierno de los EE.UU. y que ha