Spanish ACAMS Today (Junio-Agosto 2017) Vol. 16 No. 3 | Page 22

DESAFÍOS ANTIL AVADO mento de Servicios servicios para Niños del condado. Todo esto ocurrió frente a los ojos de los niños a bordo de un autobús escolar. ¿Sigue pensando que no hay víctimas? EDUCACIÓN En el artículo que escribí en la edición de junio-agosto de 2016 comenté y les pedí a los lectores que vieran la película Persiguiendo al Dragón: La Vida de un Adicto a los Opiá- ceos. Recientemente, los Capítulos de ACAMS de la Capital de los EE.UU. y de Vir- ginia realizaron un evento conjunto para dis- cutir esta epidemia en curso. Me sorprendió cuando al preguntarle al grupo de más de 70 si habían visto la película, sólo un puñado levantó la mano. El evento comenzó con la proyección de la película. La película les abrió los ojos a algunos. Alguien en la audiencia compartió que vive con un miem- bro de la familia que sufre de adicción. Otros se sorprendieron al ver a la gente común pasar por los horrores que crea la adicción a los opioides. Creo firmemente que el conocimiento es poder y que nunca se puede saber lo sufi- ciente. Para derrotar verdaderamente a un enemigo primero hay que entenderlo y estu- diarlo. Sólo entonces se tendrán las herra- mientas para derrotarlo. Por lo tanto, le pido nuevamente que por favor tome 49 minutos de su día para ver el programa Persiguiendo al Dragón: La Vida de un Adicto a los Opiá- ceos (se aconseja discreción debido al len- guaje y las imágenes fuertes). Esta película se puede ver en www.FBI.gov/ChasingThe Dragon. De acuerdo con la Administración para el Control de Drogas (DEA), tres de cada cua- tro usuarios de heroína comenzaron abu- sando de pastillas recetadas. Los expertos médicos le dirán que los opioides en un frasco no son diferentes de la heroína que usted compra en una bolsa transparente. La mayoría de las personas tienen un botiquín en algún lugar de su casa. La mayoría de los padres que conozco dejan bajo llave sus ala- cenas de vino/cerveza de casa con el fin de eliminarles la tentación a sus hijos. Si no pueden acceder a ello, no lo beberán. Así que, ¿por qué mantenemos analgésicos peli- grosos en botiquines accesibles a nuestros 22 hijos? Si no los necesita, deshágase de ellos. Si usted los está tomando, entonces téngalos bajo llave. Si usted no sabe cómo deshacerse de ellos, utilice la internet. Existen varias maneras seguras de deshacerse de los medi- camentos recetados no usados. Sé que me estoy repitiendo, pero, no tendría que hacerlo. Varias veces al año, la DEA patrocina un programa de recuperación de drogas en los EE.UU. y cada vez se entregan varias toneladas de píldoras sin usar. La DEA también informa que los EE.UU. representan menos del 5 por ciento de la población mun- dial, pero consumimos 80 por ciento de los opioides fabricados en el mundo. Una vez más, no estoy diciendo que tal vez no nece- site estos medicamentos para combatir el dolor crónico. Lo que estoy diciendo es que no sea la causa de la curiosidad de un miem- bro de la familia que potencialmente puede conducir a la adicción y la muerte. Una de las partes más gratificantes de mi trab