D E SAFÍOS ANTI LAVAD O
En la década de 1800, el béisbol comenzó y
así comenzó la era del corredor de apuestas.
En 1919, los White Sox de Chicago perdieron
la Serie Mundial frente a los Cincinnati
Reds. Lo que se conoce hoy en día como el
escándalo de las Medias Negras (Black Sox
scandal, en inglés) involucraba a jugadores
que intencionalmente perdían la serie para
recibir sobornos de los jugadores que colocaban apuestas con corredores.
En 1920 se formó la Asociación de Fútbol
Americano (American Football Association,
en inglés), que más tarde se llamaría la
National Football League (NFL). Esta competencia de hombres y un balón de fútbol de
cuero cambiaría drásticamente los deportes
del mundo de apuestas como lo conocemos
hoy. La NFL también catapultaría el mundo
de apuestas de los deportes en un frenesí.
Cada año se hacía un estimado de $80 a $100
mil millones en apuestas deportivas ilegales.
Juegos de azar: ¿Delito sin
víctimas?
Los medios masivos de comunicación informan
de manera habitual que la policía no debería
perder el tiempo focalizando delitos inofensivos
y sin víctimas. Además, los medios también
afirman que es legal hacer una apuesta deportiva en Las Vegas y lugares de todo el mundo,
así que se siga haciendo. Algunos de los que
leen este artículo saben tan bien como yo que
el juego puede ser adictivo, cosa que también
sabe el corredor de apuestas.
¡Es hora de pagar! Tu equipo o equipos han
perdido y le debes al corredor de apuestas. En
mi profesión, me he encontrado con personas
que le deben cientos de miles de dólares a su
corredor de apuestas. Hablemos de este delito
“sin víctimas”. Una investigación reveló que
un corredor de apuestas a través de instituciones financieras legítimas realizó segundas
hipotecas sobre viviendas de sus apostadores
que estaban profundamente endeudados
debido al juego ilegal. Los apostantes continuaron apostando y perdiendo, y el corredor
ejecutaba la hipoteca de la casa y de hecho
utilizaba el Departamento del Sheriff de la
localidad para desalojar a la familia de su
casa. Cuando veo a niños sin hogar porque un
esposo y/o esposa han destruido sus vidas por
el juego, veo víctimas.
En los casos en lo ́