DesAFÍos AntiLAVADo
Poniendo al humano
en el tráfico humano
C
uando realizaba mi investigación
para un artículo sobre tráfico
humano, me encontré con imágenes
que se quedaron conmigo. Estas fotos, historias y estadísticas realmente pusieron al
“humano” en el tráfico humano. Los profesionales antilavado de dinero experimentados confirmarán que el aspecto humano
rara vez entra en una investigación. Las
tareas típicas del trabajo pueden requerir
que un investigador ALD interprete transacciones financieras y navegue en Internet
para buscar información disponible con
relación a un cliente o un tercero no cliente
que formen parte de una transacción, pero
raramente una investigación está asociada
con una persona real, un ser humano con
sentimientos, sueños y familia. De manera
similar, un oficial ALD puede tener la tarea
de interpretar regulaciones y guías para
determinar qué cambios, si correspondiere,
deben hacerse al programa de cumplimiento
ALD para asegurar el cumplimiento. El lado
humano simplemente no entra en juego.
A continuación encontrará solo un vistazo
del mundo degenerado del tráfico humano.
No hay ninguna duda que algunas, sino todas,
de estas historias permanecerán con usted
como un recordatorio permanente.
Los profesionales ALD deben continuar
peleando la buena lucha para las víctimas no
identificadas
Las historias detrás del tráfico humano:
• Salima fue reclutada en Kenia para trabajar
como mucama en Arabia Saudita. Le
prometieron suficiente dinero para mantenerse ella y sus dos hijos. Pero cuando
llegó a Jeddah, fue obligada a trabajar 22
horas por día, limpiando 16 habitaciones
todos los días.
No se le permitía salir de la casa y le
daban de comer solo cuando sus empleadores dejaban las sobras. Cuando no
había sobras, Salima comía comida para
perros para alimentarse. Ella sufrió
abusos verbales y sexuales por parte
de sus empleadores y sus hijos. Un día
mientras Salima colgaba ropa en la soga,
su empleador la empujó por la ventana,
diciéndole, “Es mejor que estés muerta”.
Salima cayó a una piscina desde tres
pisos de altura y fue rescatada por la
policía. Después de pasar una semana en
el hospital, fue deportada. Regresó a Kenia
con los brazos y piernas fracturados.1
• Rathana nació en una familia muy pobre
en Camboya. Cuando Rathana tenía 11
años, su madre la vendió a una mujer en
una provincial vecina que vendía hielo en
una pequeña tienda. Rathana trabajó para
esta mujer y su marido durante varios
meses. Era golpeada casi todos los días y
la dueña del negocio nunca le daba mucho
para comer. Un día un hombre compró a
Rathana a la vendedora de hielo, y se la
llevó a una provincia distante. Se la llevó a
una provincial lejana.
Cuando llegaron a su casa le mostró a
Rathana una película pornográfica y la
obligó a representar la película violándola. El hombre retuvo a Rathana durante
más de ocho meses, violándola a veces
dos o tres veces al día. Un día el hombre
fue al hospital porque estaba enfermo. Se
llevó a Rathana con él y la violó en el baño
del hospital. Otro paciente denunció lo
que estaba pasando a la policía. Rathana
fue rescatada de este hombre enviada a
vivir a un refugio para sobrevivientes del
tráfico humano.2
• Él usa una camisa blanca limpia, tiene
unos 40 años y sale de la sala de masajes
en una sórdida zona de Toro