SOLUCIONES PRÁCTICAS
S
e ha escrito mucho, incluyendo un
informe mismo de 300 páginas del
Subcomité del Senado de los EE.
UU., sobre los temas de ALD en el HSBC.
Estos escritos incluyen notas de primera
plana de publicaciones de primer orden que
reciben la atención de la gerencia. La intención de este artículo no es volver sobre lo
que salió mal en HSBC, ya que ese tema ha
sido cubierto ampliamente en otros lugares,
sino en ver lo que ahora pueden hacer los
profesionales de ALD para impedir una situación semejante cuando se encuentran encargados. Lo que pasó no puede cambiarse, pero
podemos aprender de los errores de otros —
es mucho más fácil y menos costoso cuando
se hace así. Siguiendo el informe de PSI, las
reglas del juego parecen haber cambiado de
manera significativa, tal como hicieron en la
estela del informe del Comité del Senado de
2004 acerca del Riggs Bank.
El informe no sólo citó al banco por fracasos
obtenidos sino que también amonestó al regulador del banco, la Oficina del Controlador
de Moneda (OCC en inglés) por supervisión
defectuosa de los temas. Esto hace surgir
nuevamente las expectativas reguladoras de las
instituciones, como recordarán practicantes
experimentados de ALD que había sucedido
después del informe de 2004. El impacto se ha
sentido más allá del OCC, ya que reguladores
en todo el mundo han anunciado que observarán con más detalle al HSBC en particular, y
es probable que este escrutinio no se detenga
en el HSBC sino que se extenderá a otras entidades supervisadas.
Este aumento del escrutinio regulador creará
una necesidad de que las instituciones evalúen
críticamente sus programas de ALD a la luz de
algunos de los temas que surgieron en el HSBC.
Ya que tanta aparición en los diarios ha captado
la atención de los gerentes, es un buen momento
para presentarles un resumen del caso — tal
como aparece ahora, ya que hay amplia sugerencia de que habrá más que comentar en el
futuro — y una evaluación del riesgo de la institución, de los controles y d