Spanish ACAMS Today (Diciembre ’11- Febrero ’12) Vol. 11 No. 1 | Page 43

SOLUCIONES PRÁCTICAS retornos, estafas, tráfico de influencias, negocios en beneficio propio y corrupción, autocontrataciones y corrupción. Una mirada al sitio del FBI en Newark confirmará la propensión a la mala conducta por parte de los políticos locales. Aún cuando no se requiera, las instituciones financieras pueden considerar prudente aplicar un procedimiento cuando algunas de las PEPs locales más prominentes están en el radar. Tal vez, incluso más importante, es la cuenta de la campaña política la que debería ser aislada y colocada bajo la mirada atenta de un ojo vigilante con una diligencia debida reforzada. Señales de alerta de las PEPs locales La mayoría de las PEPs locales generalmente no empiezan como gente que tiene la intención de participar en actividades ilegales. Por lo general son gente de la comunidad que, por cualquier razón que sea, quedan atrapadas en el medio del mundo de la política y el poder, y algunos terminan muy involucrados. Muchos consideran a su actividad como normal o un lugar común algo universalmente aceptado. Otros se convencen de que es equivalente al bienestar común de la sociedad en la que prestan servicios, en contraste con el otro individuo, y hacen que forzar las normas sea importante por el panorama mayor. Por supuesto, algunos simplemente se convierten en grandes ladrones. Algunas de las desventajas de investigar a las PEPs locales son que generalmente las sumas involucradas son pequeñas y muchos de los acuerdos se hacen en forma silenciosa, y tienen al clientelismo político y los contratos lucrativos como retribución. Algunas de las ventajas son que las PEPs locales y sus amigos generalmente no son los individuos más inteligentes y pueden no tener idea de que están violando la ley. Esto lleva a nada más que una tentativa sutil de confundir su conducta, como la estructuración de un soborno en efectivo. Todas las señales de alerta normales de lavado de dinero y delitos económicos se aplican a todas las PEPs, sus familiares y asociados, pero un par de esquemas, que pueden no ser detectados, son la razón por la cual las cuentas de las PEPs y los políticos locales deben ser monitoreadas. Negocios por el cónyuge Uno de los trucos más viejos del manual, y que no está reservado solo para los políticos, es la creación de una sociedad de responsabilidad limitada por parte de la esposa de un funcionario local con el fin de comercializar o realizar consultorías que no son nada más que un disfraz del tráfico de influencias. Como se indicara anteriormente, el esquema es diseñado de tal manera que el nombre y la actividad en la superficie aparentan no tener ninguna conexión. Ello crea una puerta trasera para que los directores movilicen el dinero a través de pagos inflados a un funcionario, dado que los fondos terminan en las arcas personales de la familia del funcionario. Dado que la mayoría de las campañas locales son alimentadas financieramente por los fondos personales de los candidatos, unos US$20.000 en retorno de un negocio de dirección para la institución financiera, o cualquiera de la enorme cantidad de favores disponibles, puede significar la diferencia entre perder o ganar. En su forma más odiosa, el esquema es nada más que un regalo, porque la junta directiva y los políticos son miembros del mismo partido y el negocio que es llevado a su compañía es nada más que alguna prensa favorable en la cámara de comercio local. La maniobra muestra un total desdén por los titulares de cuentas, los accionistas y empleados, y termina finalmente apoderándose del dinero ajeno. Conducto de las contribuciones Un conducto de una contribución es una donación política hecha a través de otra persona. El artículo en esta edición titulado “Conducto de las contribuciones” detalla las señales de alerta del esquema que un investigador ALD debe buscar. PEPs locales y personas que trabajan internamente Uno de los mayores desafíos para el profesional LSB/ALD, especialmente en las instituciones de comunidades más pequeñas, son las a menudo inevitables relaciones personales y comerciales entrelazadas entre los miembros de la junta y los políticos locales y sus asociados, una relación que muchas veces lleva a una apariencia de conflicto de intereses como mínimo. Muchos de los que participan en alguna función del gobierno local pueden incluso tener un cargo en la junta. La investigación de alguien que dentro del organismo puede ser dantesca, desconcertando y sí, incluso presentando un reto peligroso (ver el Factor Represalia en la edición de Diciembre de 2010 de ACAMS TODAY). No solo todos los miembros de la junta y los funcionarios senior deberían recibir una diligencia debida reforzada sobre sus cuenta ̰