SOLUCIONES PRÁCTICAS
retornos, estafas, tráfico de influencias, negocios en beneficio propio y corrupción, autocontrataciones y corrupción. Una mirada
al sitio del FBI en Newark confirmará la
propensión a la mala conducta por parte de
los políticos locales.
Aún cuando no se requiera, las instituciones
financieras pueden considerar prudente
aplicar un procedimiento cuando algunas de
las PEPs locales más prominentes están en el
radar. Tal vez, incluso más importante, es la
cuenta de la campaña política la que debería
ser aislada y colocada bajo la mirada atenta
de un ojo vigilante con una diligencia debida
reforzada.
Señales de alerta de las PEPs locales
La mayoría de las PEPs locales generalmente
no empiezan como gente que tiene la intención de participar en actividades ilegales. Por
lo general son gente de la comunidad que, por
cualquier razón que sea, quedan atrapadas en
el medio del mundo de la política y el poder, y
algunos terminan muy involucrados. Muchos
consideran a su actividad como normal o un
lugar común algo universalmente aceptado.
Otros se convencen de que es equivalente
al bienestar común de la sociedad en la que
prestan servicios, en contraste con el otro
individuo, y hacen que forzar las normas
sea importante por el panorama mayor. Por
supuesto, algunos simplemente se convierten
en grandes ladrones.
Algunas de las desventajas de investigar a las
PEPs locales son que generalmente las sumas
involucradas son pequeñas y muchos de los
acuerdos se hacen en forma silenciosa, y
tienen al clientelismo político y los contratos
lucrativos como retribución. Algunas de
las ventajas son que las PEPs locales y sus
amigos generalmente no son los individuos
más inteligentes y pueden no tener idea de
que están violando la ley. Esto lleva a nada
más que una tentativa sutil de confundir su
conducta, como la estructuración de un
soborno en efectivo. Todas las señales de
alerta normales de lavado de dinero y delitos
económicos se aplican a todas las PEPs,
sus familiares y asociados, pero un par de
esquemas, que pueden no ser detectados, son
la razón por la cual las cuentas de las PEPs y
los políticos locales deben ser monitoreadas.
Negocios por el cónyuge
Uno de los trucos más viejos del manual, y
que no está reservado solo para los políticos,
es la creación de una sociedad de responsabilidad limitada por parte de la esposa de
un funcionario local con el fin de comercializar o realizar consultorías que no son nada
más que un disfraz del tráfico de influencias. Como se indicara anteriormente, el
esquema es diseñado de tal manera que
el nombre y la actividad en la superficie
aparentan no tener ninguna conexión. Ello
crea una puerta trasera para que los directores movilicen el dinero a través de pagos
inflados a un funcionario, dado que los
fondos terminan en las arcas personales
de la familia del funcionario. Dado que la
mayoría de las campañas locales son alimentadas financieramente por los fondos personales de los candidatos, unos US$20.000 en
retorno de un negocio de dirección para
la institución financiera, o cualquiera de la
enorme cantidad de favores disponibles,
puede significar la diferencia entre perder o
ganar. En su forma más odiosa, el esquema
es nada más que un regalo, porque la junta
directiva y los políticos son miembros del
mismo partido y el negocio que es llevado a
su compañía es nada más que alguna prensa
favorable en la cámara de comercio local.
La maniobra muestra un total desdén por
los titulares de cuentas, los accionistas y
empleados, y termina finalmente apoderándose del dinero ajeno.
Conducto de las contribuciones
Un conducto de una contribución es una
donación política hecha a través de otra
persona. El artículo en esta edición titulado
“Conducto de las contribuciones” detalla las
señales de alerta del esquema que un investigador ALD debe buscar.
PEPs locales y personas que trabajan
internamente
Uno de los mayores desafíos para el profesional LSB/ALD, especialmente en las instituciones de comunidades más pequeñas, son
las a menudo inevitables relaciones personales y comerciales entrelazadas entre los
miembros de la junta y los políticos locales
y sus asociados, una relación que muchas
veces lleva a una apariencia de conflicto de
intereses como mínimo. Muchos de los que
participan en alguna función del gobierno
local pueden incluso tener un cargo en la
junta. La investigación de alguien que dentro
del organismo puede ser dantesca, desconcertando y sí, incluso presentando un reto
peligroso (ver el Factor Represalia en la
edición de Diciembre de 2010 de ACAMS
TODAY). No solo todos los miembros de
la junta y los funcionarios senior deberían
recibir una diligencia debida reforzada sobre
sus cuenta ̰