"Solo por hoy" volumén 5 | Page 29

Claro que mis relaciones con los demás no eran buenas. No es que fuera una antisocial, es mas bien que soy moderada y hasta tímida en el carácter. Me decía a mi misma que era porque yo era muy inteligente y exitosa y muchos me tenían envidia porque nunca iban a hacer las cosas tan bien como yo. Nadie tomaba mejores decisiones y sabía cómo solucionar los problemas como yo. Nadie trabajaba tanto ni era tan eficiente como yo. A veces tenía que levantar la voz o de plano me enfurecía en ataques de ira; pero es que la gente no me quería escuchar o no me quería entender, y yo pensaba que eso no tenía nada que ver con el hecho de que yo no me supiera comunicar, de que no sabía respetar la individualidad de los demás o de que me dejara llevar por las emociones.

Por otro lado, yo era tan solidaria y empática que hacía las cosas por los demás porque ellos no podían, tenía que cuidar de sus necesidades, deseos y pensamientos para hacer lo correcto y salvarlos, y quería que vieran qué buena y fuerte era yo pero interiormente siempre esperaba que me lo agradecieran y que se lo dijeran a los demás para que todos me quisieran. Yo no entendía porque me traicionaban, despreciaban o abusaban de mí si yo era tan buena y daba tanto de mí misma.He descubierto que esta enfermedad nos lleva a compartir muchas cosas, así que les voy a contar cómo lo he vivido yo.

Como comenté al principio, admitir mi impotencia ante la comida estaba resuelto y pensé que la ingobernabilidad se iba a resolver una vez que curara mi depresión; así que me fui derechito al Segundo Paso y así seguí. Sin embargo, en mi interior yo sabía o intuía que no estaba funcionando.

Me dí cuenta que si bien la comida era el principal síntoma de mi enfermedad y luchaba por la abstinencia, no la alcanzaba de manera permanente y la perdía en plazos muy cortos. Mi depresión y demás enfermedades no ayudaban en absoluto, y después de un tiempo sentí que mis esfuerzos nunca iban a ser suficientes y que nada iba a cambiar si seguía por el camino que iba. Era desconsolador.

Encontré a mi actual padrino y le pedí que me ayudara con el programa desde el principio y así lo ha hecho. Con su ayuda, descubrí que tenía que entender cada palabra de la oración y aquí les comparto lo que yo encontré relativo a la primera parte de la oración “Admitimos que éramos impotentes ante la comida”.

“Impotencia es el profundo e inconsolable dolor emocional que resulta de no poder remediar una situación o circunstancia desagradable, o de no poder llevar a cabo una idea"