"Solo por hoy" volumén 5 | Page 25

Por supuesto que tuve mis periodos de abstinencia y recuperación y esto se lo debo absolutamente al grupo que tuve la bendición de abrir en mi ciudad; sin embargo este grupo se fue debilitando y terminó por desaparecer. Fue ahí donde nuevamente me alejé del programa creyendo que yo podía sola.

MI MAYOR BENDICIÓN…POR FIN ME CONVERTÍ EN MAMÁ Y MI VIDA CAMBIÓ

Teníamos ya casi quince años de casados Enrique y yo y aún no llegaban los hijos. Había amigas que entre líneas me insinuaban que quizá no me podía embarazar a causa de mi enfermedad, así que recurrí a algunos médicos y vimos la posibilidad de someternos a un tratamiento el cual iniciamos en Septiembre del 2011 y felizmente recibimos la noticia de que íbamos a ser papás por partida doble. Mis mellizos (niño y niña) nacieron en Octubre del 2012 y mi vida dio un giro de 180 grados. Ellos cambiaron mi forma de pensar, de vivir y de sentir . Fue en ese momento donde todo, absolutamente todo tomó un sentido para mi.

Me hice el compromiso de alimentarme de la mejor forma por ellos y por mi y gracias a Dios no sólo tuve el mejor embarazo que podía tener, sino que llegaron a mi vida estos dos hermosos bebés completamente sanos, lo cual no paraba de agradecer a Dios. Duré alimentándome muy bien hasta que cumplieron siete meses (que fue cuando terminó mi lactancia) y tristemente después volví a descuidar mi alimentación un poco.

Y FINALMENTE EL MILAGRO EMPEZÓ A OCURRIR

Un buen día mi madrina me invitó a dar un ciclo de testimonios a una escuela y tras pensarlo mucho accedí. Eso me ayudó a tomar la decisión de regresar nuevamente a mis juntas de codependientes y poco después por consejo de ella abrí nuevamente el grupo de CCA que es en el que actualmente milito. Mi recuperación ha sido gradual pero estoy convencida que cada logro (incluida mi abstinencia) se la debo absolutamente a mi programa de 12 pasos.

Cuando finalmente me derroté y acepté que estaba enferma y que sólo podía salir adelante dejando mi vida y mi voluntad en manos de Dios, en ese momento fue cuando comencé a experimentar un renacer y empezaron a llegar cosas buenas a mi vida.