SINAPSIS –Abril 2016
“Estro Taller de Creación”, con el
profesor Alberto Marcos. Siempre me
gustó dibujar y gran cantidad de los
materiales que he usado y uso en mis
clases los he elaborado yo, dando así
salida a mis ansias de “crear”. Pero
necesitaba que alguien me guiara y me
enseñara a pintar de verdad, y es lo que
estoy aprendiendo ahora. Hacerlo me
relaja de manera tal, que a veces
pierdo la noción del tiempo. Es
maravilloso.
Viajar es otra cosa que me
encanta. Lástima que haga falta mucho
tiempo y dinero para poder hacerlo
tanto como quisiera. Visitar otros
lugares te ayuda a conocer personas
con diferentes culturas, maneras de ver
las cosas y de entender la vida. Unas
veces, te hace apreciar más lo que
tienes y otras, en cambio, te hace
envidiar lo que te falta y te gustaría
tener, o incluso te lleva a descubrirte a
ti misma. Eso me pasó cuando estuve
en Grecia, uno de mis viajes soñados;
hacer un crucero por las islas griegas,
sola, sin conocer a nadie, fue otra de las
experiencias que cambió mi vida.
De todos los países en los que
he estado (que no han sido muchos, la
verdad), me quedo con Irlanda. Aunque
le falta un poco de sol, el verdor de sus
tierras, la amabilidad de sus gentes y su
forma de entender y vivir la Música,
que se disfruta y se escucha en cada
rincón del país, me sedujeron y
enamoraron desde el primer momento.
Volveré muy pronto. Lo sé. Sin
embargo, no quiero morirme sin haber
visitado Australia. Me llama la atención
más que ningún otro lugar en la Tierra,
justo por lo inmenso y lo distinto que es
de lo que conozco.
No puedo terminar mi biografía
sin mencionar aquello para lo que
siempre pensé que había nacido: ser
madre. Tengo un hijo y dos hijas que,
además
de
montones
de
preocupaciones, alegrías y emociones,
me han enseñado el verdadero
significado de la palabra Amor. Ser su
madre me ha demostrado que la
capacidad de amar es infinita y que,
cuando piensas que no se puede querer
más, que no cabe más amor en tu
corazón, éste