SINAPSIS –Abril 2016
orbitaba en torno al ideal de la
sabiduría. Filósofo (philosophos), a su
vez, era el que aspiraba a encarnar en
Virtuoso era aquel que
estaba en contacto con su
propia virtus, es decir, con
su potencia, con sus
capacidades específicas.
Virtud era la potestad o la
capacidad que tenía un
individuo para expresar en
el mundo sus cualidades
esenciales, para permitir la
eclosión de sus
posibilidades reales.
lo posible el modelo de la naturaleza
humana representado por el ideal del
sabio —el arquetipo del ser humano
respetuoso
con
la
realidad,
autorrealizado y libre—; era, por lo
tanto, el legítimo
maestro en el arte
de vivir.
epicúreos, escépticos, neoplatónicos,
etc.,
no
eran
meras
teorías
especulativas sobre la naturaleza
última
de
la
realidad;
eran,
indisociablemente, prácticas orientadas
a la realización operativa de las
posibilidades latentes en la estructura
profunda de todo ser humano, caminos