Semillas educativas Semillas Educativas- José Orlando Salazar Duque | Page 167

Semillas Educativas dimió por nosotros, para que fué- ramos nuevos, nos alejáramos del pecado e iniciáramos el camino que conduce hacia Él. Dios es un ser infinitamente jus- to que no exige más de lo que el hombre no puede dar y sin em- bargo Él sí se da todo, íntegro, sin egoísmos ni limitaciones, pero también sabe darle a cada uno lo que se merece y a pesar de su grandiosa bondad, también pide cuentas de nuestros actos y sabe castigar, aunque su labor no sea esa, porque su corazón está hen- chido de amor y bondad para con el hombre. Todos debemos saber las verda- des acerca de Dios, identificarnos con el Evangelio del amor y acep- tar la misión de la Iglesia de repar- tir esas enseñanzas en boca de los ministros, quienes representan a Dios en la tierra. La Iglesia es un sacramento univer- sal de salvación, ella guarda impor- tante cúmulo de la fe, depositada por los discípulos de Cristo, es el sacramento rico de fortaleza y san- tidad, que afronta las dificultades, vence las ignominias y se sobrepo- ne a las ligerezas y aspavientos del mundo material, que trata de amai- nar su acción de evangelizadora. La Iglesia es continuadora de la misión salvífica de Cristo, anun- cia con la verdad el evangelio de Jesús, sigue los lineamientos de ser una madre que se esfuerza y preocupa por sus hijos, los educa, orienta y ayuda a salir adelante, mientras que como Maestra, ense- ña la verdad, testimonia el ejem- plo y conduce sabiamente por el camino del perdón, pues, sus ac- titudes son de comprensión, amor y entrega, más no de acusar, ni de condenar. La Iglesia como manantial de ver- dad, como depositaría de la fe, nos ofrece a Cristo en los Sacra- mentos, para que valiéndonos de ellos, podamos conocer y llegar a la presencia del Sumo Maestro del amor que es Jesús. En los Sa- cramentos, recibimos los signos externos que nos ayudan a lavar nuestras faltas, y esta actividad la realizan los ministros de Dios, quienes se han preparado al es- tilo de Jesús, para realizar dicha misión por todo el mundo, conti- nuando la acción de la Iglesia que es universal, santa y apostólica, como su líder Pedro, en quien Je- sús confió la extensión de la obra redentora a la humanidad. Por medio de sus inistros, la Igle- sia se fortalece y Cristo tiene la oportunidad de seguir cumplien- do sus promesas de salvación en los hombres, acercándonos a no- sotros y dándonos a conocer el profundo amor y el sentido de la amistad, para que brote en cada uno, semillas de paz abundantes y así seamos nuevos seres, nuevos hombres, para empezar a morir al pecado y resucitar con Cristo a una vida nueva, santa, pura y libre de las penas y discordias que ro- dean el mundo exterior y material. Semillas educativas. Orientaciones didácticas para la formación de la Infancia Misionera desde la escuela. PhD José Orlando Salazar Duque. 167