Semillas
Educativas
2.
Lo que debemos creer
(las verdades fundamentales)
«Todos los fieles tienen parte en la comprensión y en la transmisión
de la verdad revelada. Han recibido la unción del Espíritu Santo que
los instruye (Juan 2, 20-27) y los conduce a la verdad completa»
Santo Domingo. 91.
Dios es uno solo, su nombre y
su palabra es la misma en todas
partes, su acción salvadora es para
todos los hombres, no para uno
solo, Dios actúa, en el tiempo y
la distancia, para que acudamos a
Él y sintamos la fuerza de su voz y
aliento espiritual para el hombre.
De ahí, que los cristianos debemos
saber las verdades fundamentales
acerca de Dios, de su hijo y de la
Iglesia en el mundo, para com-
prender el lenguaje universal del
amor, que se abre camino en el
corazón para vencer al pecado.
un plan para salvarnos a cada uno
que El, respeta la identidad de su
pueblo, que conoce nuestros de-
seos y por lo tanto valora nuestra
libertad y la respeta, Él sabe que
cada uno de nosotros, somos un
mundo diferente y que por lo tan-
to nos ama, nos respeta e intervie-
ne en nuestras vidas, de acuerdo a
las exigencias personales, porque
los sentimientos de Dios hacia la
humanidad son sencillos y llenos
de un inmenso cariño personal.
Las verdades fundamentales que
Dios nos ha dado y con las cuales
orientó a su pueblo a través de los
tiempos, como lo hizo con Israel
por el desierto, siguen vigentes
hoy, porque la Iglesia es universal
y en ella ha quedado la misión de
vivenciar la obra Santa de la Re-
dención. Por eso, lo que debemos
creer está fundamentado en la ora-
ción del credo, en donde atendemos
que nuestro Dios es único, el de ayer,
hoy y siempre Hebreos: 13,8). En las verdades fundamentales
contenidas en el credo, compren-
demos que Dios es un ser de vi-
vos, no de muertos, y que su la-
bor para con el hombre es activa,
dinámica y atenta a los llamados
que le hagamos. En estas ver-
dades aprendemos que Dios es
Santo, que posee la más absoluta
perfección, ubicado por encima
de cualquier criatura que no tiene
límites ni imperfecciones, que es
un ser infinitamente misericordio-
so, en su amor, bondad, entrega
y justicia.
Que Dios es un Dios personal, do-
tado de inteligencia y voluntad,
que nos ama, que siempre tiene Dios hizo el cielo y la tierra y allí
llevó la semilla de su amor, nos
regaló a su Hijo Jesucristo y lo re-
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Semillas educativas. Orientaciones didácticas para la formación de la Infancia Misionera
desde la escuela.
PhD José Orlando Salazar Duque.