Semillas
Educativas
plir su tarea y le dan vida, la están
renovando cada día y le recuerdan
el trabajo que debe cumplir. Con
la Infancia Misionera, los niños en-
tran a formar parte del Gran pue-
blo de Dios, interviniendo en la
tarea de ser Evangelizadores, pe-
queños misioneros que hablen un
lenguaje de amor, perdón y que
lleven con sus palabras, un mensa-
je de optimismo a otros niños de
sus barrios, la misma escuela y la
comunidad, que sufren y necesi-
tan de la presencia de Cristo.
1.
Líneas orientadoras
Todo niño misionero tiene el com-
promiso de irradiar su mensaje de
amor y ejemplo a los demás niños
que le rodean.
a la Infancia Misione-
2. Pertenecer
ra es ir aceptando el llamado que
Dios le hace a los hombres para
que le sigan y se contagien de su
inmenso amor.
Es tarea fundamental de los Sacer-
dotes, religiosas, Padres de fami-
lia, Maestros y Laicos, promover
un trabajo con los niños en donde
se empiece a identificar la causa
del Evangelio en ellos, estimulán-
dolos a que formen parte de la
Iglesia, a que se integren con ale-
gría formando Grupos de Infancia
Misionera y allí, puedan dar sus
valores, en una riqueza enorme
que Dios les ha dado a los niños,
testigos de la nueva resurrección,
del camino de la esperanza.
Sugerencias metodológicas
las experiencias que hemos
1. Narrar
tenido como misioneritos.
una dinámica (La del la-
2. Realizar
zarillo), para identificarnos con el
mensaje que Jesús nos quiere co-
municar.
3. La infancia Misionera es una obra
Pontificia en donde se descubren
los valores del niño y se les con-
vierte en protagonistas del men-
saje misionero.
Taller
un diálogo abierto sobre qué hemos hecho desde el día de
1. Efectuar
nuestra consagración como Misioneritos.
2. Cantar el Himno a la Infancia Misionera y aprenderlo.
138
Semillas educativas. Orientaciones didácticas para la formación de la Infancia Misionera
desde la escuela.
PhD José Orlando Salazar Duque.