Semillas
Educativas
6.
Los niños
y la infancia misionera
«Fuego he venido a traer a la tierra y quiero que arda sin descansar,
soy misionero y aunque pequeño, sirvo con gozo al rey celestial «
Himno a la Infancia.
Es compromiso importante e in-
mediato del niño consagrado, irra-
diar su mensaje de amor y ejemplo
a los demás niños que le rodean,
atrayendo con su buen ejemplo
tanto en la escuela, la casa y la co-
munidad, a otros niños, para que
conozcan a Jesús y sientan en sus
corazones la bondad infinita que
Él, les ofrece cada día.
Pertenecer a la Infancia Misione-
ra es un orgullo y a la vez un reto
para el niño, desde esa edad tan
corta todavía. Un orgullo, porque
va a estar más cerca de Jesús, va
a hablar de Él, lo tendrá en su co-
razón permanentemente, será el
compañero en el camino y moverá
a su comunidad de infantes con el
ejemplo y las acciones que pueda
ejercer con su trabajo misionero.
Se trata de un reto, porque indu-
dablemente, Jesús nos pide a to-
dos que tomemos nuestra Cruz y
lo sigamos, que le demostremos
de verdad que queremos estar
con Él. Dejar a un lado los odios,
las tensiones y las angustias y em-
paparnos de su generosidad infini-
ta, para que seamos seres nuevos,
rechazando el pecado y regresan-
do a su presencia Misericordiosa.
Los niños trabajan desde la In-
fancia Misionera por la obra de
la salvación para sus demás com-
pañeros, ya que construyen con
bondad, sencillez, pureza y acer-
camiento, el camino directo y
amoroso que Jesús quiere para
los hombres, siendo los voceros
en la plenitud de los tiempos.
La Infancia Misionera es una obra
de descubrimiento de los valores
de los niños, es un impulso a que
ellos se conviertan en protagonis-
tas del amor y la verdad de Jesús,
a que desde niños conozcan y
proyecten el mensaje Misionero,
la tarea encomendada por Jesús
a sus discípulos cuando les dijo:
«Id por todo el mundo y enseñad
el Evangelio, haciendo a otros
hombres, mis discípulos, bauti-
zándolos en el nombre del Padre,
del Hijo y del Espíritu Santo».
(Marcos: 16,14-18) Un reto muy
importante, ¿verdad niños? Por
eso, hay que prepararnos, pero
con alegría, dispuestos a cumplir
con esa hermosa consigna dada
por el ser más amoroso que es el
Hijo de Dios.
A través de la Infancia Misionera,
los niños ayudan a la Iglesia a cum-
Semillas educativas. Orientaciones didácticas para la formación de la Infancia Misionera
desde la escuela.
PhD José Orlando Salazar Duque.
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