SELFIE DEFINITIVA | Page 30

NO SIN MI BARBA

Alberto Gutiérrez tiene barba densa y de tono azabache. “No sé porque empecé a llevarla pero ahora no me veo sin ella. Supongo que sería por descuido o porque lo llevaban los demás” reflexiona este joven madrileño de 25 años. Como muchas modas, surgió de forma más o menos espontánea y ha ido calando de forma transversal creando una estrecha asociación a unos valores sociales y culturales.

“Me aporta madurez, seguridad y sensación de atractivo” reflexiona Alberto recordando que ahora le gusta llevar la barba mucho más poblada que cuando empezó a dejársela: “Antes te la dejabas un poco más de lo normal y te empezaban a llamar Jesucristo”.

Pobladas, homeless o hípsters. Existen todo tipo de adjetivos para las barbas contemporáneas. Los años de metrosexualidad han quedado atrás y hoy la barba, símbolo de descuido en el pasado, es el complemento ideal para la vida personal y profesional. Los mayores valedores de esta estética son los llamados lumbersexual, que han propiciado el resurgir de una profesión con esencias de pasado, la del barbero. #SELFIE ha querido acercarse a unos y otros para conocer más de cerca lo que rodea a este fenómeno cultural

Carlos Hernández

@CharlyKeaton22

Lumbersexualidad

“¿Lumbersexual? Es la primera vez que oigo esa palabra”. Se trata de una contradicción si tenemos en cuenta que la estética de Alberto conserva rasgos propios de este movimiento que responde a otras designaciones similares como übersexual o hippie chic. Si los metrosexuales eran hombres más preocupados por el aspecto exterior que por el interior y que hicieron de los cosméticos su enseña diferencial, el atractivo lumbersexual parte de una esencia casi opuesta, algo que, por otra parte, es propio de los movimientos pendulares de la moda.

De lumber, que es madera en inglés, el concepto podría traducirse como “leñasexual” y alude a hombres rudos, con barba densa y descuidada y con gusto por las camisas de cuadros y las botas todoterreno. En otras palabras, la lumbersexualidad concibe al hombre ideal como un tipo despreocupado por su imagen, asilvestrado y un tanto hippie.

Para rizar más el rizo, desde EEUU se ha acuñado el término MetroJack, una versión más sofisticada del lumbersexual que se decanta por las camisas más suaves, la barba más larga pero perfectamente recortada y los filtros retro para Instagram y Twitter. Ambos no dejan de ser revisiones revisadas del contenedor hípster, grupos de la cultura popular creados para aglutinar prácticas de consumo y el colectivo gay ha puesto el grito en cielo al considerar que la cultura heterosexual se ha apropiado del concepto lumbersexual igual que otrora lo hiciera con la metrosexualidad.

Ducktail

Nace en las patillas y termina en punta.

Garibaldi

Barba amplia con bigote espeso y base redondeada

Full Beard

Barba completa que se une con el bigote y la barbilla.

Barba española

El bigote se alinea con el mentón.

Raw beard

Barba completa inspirada en el estilo hipster y bohemio.

¿Cúal es la tuya?