SEISCEROSEIS
Y uno a uno los fui dejando detrás de mí. quien se marchó, fueron los hijos que
Geometría. Un trabajo perfecto. A todas nunca tendré.
la mujeres del mundo las conjuré tocando
una noche entera para una mujer, una, la
piel transparente, las manos sin joyas, la
piernas delgadas, movía la cabeza al
compás de mi música, sin una sonrisa, sin
bajar la mirada, nunca, una noche
entera, cuando se levantó no fue ella la
que salió de mi vida, fueron todas las
mujeres del mundo.
contemplando morir a un niño, durante
días, sentado a su lado, sin perderme
aquel
lugar del mundo la conjuré escuchando
cantar a un hombre que venía del norte, y
cuando lo escuchabas, veías, veías el
valle, las montañas que lo rodeaban, el
río que de descendía lentamente, la nieve
de invierno, los lobos por la noche,
cuando aquel hombre dejó de cantar,
acabó mi tierra, para siempre, donde
Al padre que nunca voy a ser lo conjuré
nada de
La tierra, que era mi tierra, en algún
terrible
espectáculo
hermosísimo, quería ser la última cosa
que viera en este mundo, cuando se
marchó, mirándome a los ojos, no fue él
quiera que se encuentre”.
~Danny Boodmann T.D. Lemon
Novecento.
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