proyectiles de punta hueca, para ser utilizadas por policías, en sus armas de puño, quedando desde ese momento descartadas las balas de plomo macizo o totalmente encamisadas.
En esa oportunidad, se consideraban aptas para operaciones policiales, aquellas municiones que penetraran en el tejido humano entre 3,75 y 20 cm. Suponiéndose que esto era suficiente para que en su penetración pudiera alcanzar algún órgano vital.
En el estado de Florida, en un tiroteo que se dio en llamar la masacre de Miami, se debió al famoso tiroteo el 11/4/86 entre agentes especiales (Swat) y delincuentes, en el cual perdieron la vida dos oficiales y quedaron gravemente otros dos a manos de un criminal. El malhechor, se llamaba Michel Patt, que, con un impacto certero y mortal de calibre 9MM silvertip, con sus últimos hálitos de vida alcanzo a provocar semejante desastre en las filas del escuadrón. De los oficiales, no se registran mayores datos, solo que sus decesos sirvieron para que se reviera el tipo de munición de dotación de las fuerzas policiacas. A partir de acontecimientos de ese tipo, las fuerzas de seguridad han ido modificando sus métodos y elementos para su propia protección y defensa
Pólvoras usuales
Pólvora negra
Antiguamente, la pólvora negra se utilizaba como único propulsante para los pesados proyectiles que se tiraban con armas robustas, difícil manipular y de lenta recarga. Los primeros antecedentes de la utilización de la pólvora negra, se remontan a muchos años antes de Cristo y aparentemente los Chinos fueron los inventores.
Esta pólvora esta compuesta por una mezcla física de carbón (75%), potasio (14%) y salitre (10%), que se inflama a cierto grado de calor, una chispa, o corriente estática, desprendiendo bruscamente gases en gran cantidad. Mientras que su predecesora, la pólvora sin humo, se compone de una mezcla química cuyas proporciones varían según las prestaciones.
A partir del descubrimiento de la pólvora negra, además de modificar el arte de la guerra, facilito la subsistencia de los pueblos empleándola para cazar, pero lamentablemente, también fue empleada para cometer las más diversas aberraciones, algunas de ellas modificaron el curso de la historia.
Actualmente siguen en vigencia, siendo utilizadas por los amantes de las armas de avancarga de amplia difusión en el mundo tanto para tiro al blanco, como en cacerías.
Lamentablemente estas pólvoras suelen ser inestables, pues no explotan sino que se encienden ante la presencia de una chispa por más débil que esta fuere, por lo tanto no se recomienda su fabricación.
Pólvoras sin humo
Con el cambio de siglo se produjo la introducción masiva de las pólvoras sin humo, se las denominó así por la poca cantidad de humo que producía en su detonación, comparándola con la pólvora negra.
Con este invento también se cambió la concepción de las armas, se redujeron sus tamaños, haciéndolas más efectivas y con mayores alcances, también se redujo el peso de los proyectiles, teniendo ahora una mayor velocidad inicial.
Las pólvoras usuales se las pueden clasificar genéricamente en:
- Simple base o nitrocelulósicas.
Esta pólvora provoca una presión medida en Kgrs/cm2, tres veces mayor a la de la pólvora negra.