SANTOTO HABLA | Seite 23

mientras que la indigencia es de 10,4% (4,7millones), dos décimas menos con respecto al mismo año. Contrario a lo que sostienen algunos analistas, Colombia no logra disminuir la pobreza y la desigualdad. Es más, se mantiene por encima de otros países latinoamericanos, donde el 30% vive con 120 dólares al mes y el 16% en extrema pobreza con menos de 75 dólares al mes, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Desigualdad regional La pobreza por departamentos evidencia la desigualdad regional: mientras Chocó tiene el 68% (el doble de la media nacional, que es del 32%), Bogotá registra el 11,6% (casi la tercera parte del promedio del país). Entre los cinco más pobres en 2012 están Chocó (68,0%), Cauca (62,1%), Córdoba (60,2%), Guajira (58,4%) y Magdalena (52,3%). Nótese que la Guajira y el Huila con (45,4%), que perciben cuantiosas regalías, no ven reflejados esos recursos en una mejor calidad de vida de sus habitantes. En la otra orilla se encuentran Bogotá (11,6%), Santander (20,8%), Cundinamarca (23,3%), Antioquia (26,8%) y Valle del Cauca (26,9%), que concentran el mayor desarrollo económico y empresarial del país (Véase cuadro). En pobreza extrema lideran Chocó (40,7%), Cauca (34%), Guajira (28%), Córdoba (27%), Magdalena (23%) y Huila (18%). En el otro extremo están Bogotá (2%), Santander (4,6%), Atlántico (4,7%), Risaralda (5,1%), Cundinamarca (5,3%) y el Valle (5,5%), lejos de la media nacional (10,4%) en el 2012. Al desagregar por departamentos el coeficiente de Gini del país (0,548), en el periodo 2010-2011, se ubican los cinco con mayor desigualdad: Chocó (0,56%), Guajira (0,56%), Córdoba (0,55%), Huila (0,55%) y Cauca (0,55%). El coeficiente oscila entre 0-1, mientras más cercano al uno mayor desigualdad. Con menor desigualdad están Cundinamarca (0,46%), Caquetá (0,48%), Atlántico (0,49%), Risaralda (0,49%) y Meta (0,50%). Causas profundas Son varias las razones estructurales de la pobreza endémica del país. Las principales son el modelo económico que concentra la riqueza en unos pocos; la globalización financiera que empodera a la banca mundial; y los organismos internacionales y multinacionales que trazan las políticas del mundo por encima de las fronteras nacionales. La actual crisis empeora la desigualdad de los desempleados estructurales, con más probabilidad de empobrecerse. El desempleo presiona el salario a la baja y los pobres son más vulnerables. La austeridad de los gobiernos recorta los