con palma o con arroz o con papa. Pero eso no quiere decir que se pueda quitarle el derecho a las comunidades a organizar y a establecer su producción. Anzorc sabe esto. César Jerez señaló en una entrevista en El Tiempo: ?no estamos en contra de la minería, pero tiene que hacerse de manera ordenada y en beneficio de las regiones. Uno no puede demoler todas las montañas. Debe haber áreas para la minería, para producir energía eléctrica, para la economía campesina y para la agroindustria?. Los últimos reclamos desde la reserva de la Perla Amazónica por lo abusos que denuncian que se están cometiendo nunca rechazan de facto a la minería: -”Rechazamos la forma como estas empresas han ingresado a nuestro territorio generado intimidación y discordia entre líderes y organizaciones campesinas de la región, estigmatizando a nuestra organización con señalamientos que han puesto en riesgo nuestra vida e integridad como comunidad, además generando malestar en la convivencia en nuestro territorio“ -”Somos ZRC y una de las cosas que están establecidas en nuestro plan de desarrollo es que todas las familias tienen derecho a la propiedad de su tierra, pero los posos petroleros hacen de 5km a la redonda la sacan a la persona porque ya está en concesión” -”Si el gobierno local, departamental y nacional decide optar por la agresión a nuestro territorio otorgándole beneficios económicos y jurídicos a la inversión extranjera poniendo en riesgo nuestra vida en comunidad, declaramos la defensa permanente y protección de nuestro territorio. Si el gobierno decide tomar en consideración nuestra propuesta de desarrollo incluyente y participativo deberá promover el equilibrio social y ambiental y por tanto concertará sus intervenciones de manera respetuosa a través de nuestra organización”. Se trata de respetar el derecho a la tierra y a la voz. Siempre habrá zonas donde los distintos proyectos entren en conflicto, zonas donde se complementen, o donde funcionen en armonía. Langebaek señala como muchos países del mundo combinan formas de producción que son distintas. Colombia debe entender que el diálogo intercultural, del que tanto habla, debe ser verdaderamente intercultural. Dar voz a todos los interlocutores, respetarlos y encontrar una solución. Todavía se habla de sanear resguardos, como las hipótesis higienistas de principio del siglo XX. Básicamente es sacar a los que no son indígenas -campesinos- de estos. Se trata de entender que hay gente que trabaja en el campo. Que son inherentes y necesarios en Colombia. Si no, sentencia Langebaek, ?seguiremos siendo el país acostumbrado a la violencia?. Jani cuenta la historia de ?Chelo?, un joven de la zona que lo llevaron a trabajar al Caquetá. Volvió a la Perla Amazónica hace tres años, ??