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reside su esencia. Es el primer año que asisto y lo he hecho como voluntaria. Mi experiencia no ha podido ser más gratificante y agotadora al mismo tiempo. Podía estar horas y horas sin parar pero siempre con un entusiasmo que se escapaba a mi comprensión y que me llenaba de energía para seguir trabajando. Ahora que lo miro con perspectiva, y es que es necesario reflexionar sobre esto tan grande que ha acontecido, me doy cuenta de por qué.
samizdat abril- mayo 2016
saber qué es lo que nos mueve; se interesa por nuestras propuestas y se da cuenta de que si hay algo que nos une a todos nosotros, es algo que también puede unir al resto del mundo. No importan la edad, la educación o la ideología que tenga uno, tampoco las ideas preconcebidas con las que uno se presenta, porque lo que perseguimos en Encuentro Madrid es algo tan fuerte que atrae a cualquiera. Esta es la ley de la gratuidad de la que hablaba Luigi Giussani.
Encuentro Madrid no sería posible sin todos los voluntarios que ponen su esfuerzo en comunicar al mundo una serie de iniciativas. Pero, ¿ qué es lo que les mueve?, ¿ qué
Voluntarios de Encuentro Madrid. quieren comunicar? Me vienen a la cabeza las siguientes palabras de Antoine de Saint-Exupéry:“ Sólo cuando estamos unidos a nuestros hermanos por un objetivo común, ajeno a nosotros, respiramos, y la experiencia nos demuestra que amar no es mirarse el uno al otro, sino mirar juntos en la misma dirección”. Aquí está la clave de la fuerte unidad por la que este proyecto sale adelante todos los años. A todos los que estamos ahí nos une un mismo objetivo: crear vínculos, relaciones, a través de las cuales construir un proyecto vital: la relación con Cristo. Esta es la dirección hacia la que guiar nuestra forma de proceder.
Lo que me parece más impresionante de esta experiencia es el asombro que invade a todo el que viene a ver lo que está sucediendo.“¿ Cómo puede ser que haya gente que se coja días libres en el trabajo para trabajar gratis?” me decían mis padres, algo extrañados por este acontecimiento. Pues bien, en esto consiste la gratuidad. Todo aquel que se involucra en este proyecto ha experimentado una conmoción existencial, un amor por lo que se le pone delante, una gratitud prácticamente inabarcable y es esto lo que da a los voluntarios y a los ponentes unas ganas imparables de construir. Porque el trabajo, cuando está motivado por un deseo común a todos nosotros, se convierte en obediencia al sentido por el cual hacemos las cosas más importantes de nuestras vidas. Cuando la gente ve este ímpetu en nosotros siente una curiosidad insaciable por
El lema de esta año ha sido“ Europa, un nuevo inicio”. Queríamos enseñar una nueva forma de mirar la realidad, una perspectiva desde la cual poder afrontar las situaciones que se nos presentan. Todo esto sólo es posible si se hace en compañía, una compañía cuya unidad y fortaleza residen en buscar y vivir la misma Verdad con la que tenemos la oportunidad de encontrarnos a diario. Como voluntaria, Encuentro Madrid me ha enseñado que el individualismo tiene los días contados para todo aquel que quiera vivir el resto de su vida acorde a como lo ha hecho estos intensos días. En mi primer contacto con los voluntarios me abordó una familiaridad que sigue acogiéndome hoy día. Lo primero que noté es que cualquiera que quiera formar parte de esto es bienvenido, que una mirada renovada y luchar por lo que uno ama es para todo el mundo y no sólo para unos pocos. Que la belleza, la verdad y el bien que aquí se respiran son tan impactantes que no dejan a nadie indiferente y yo quiero participar de ellos. Esto es para mí Encuentro Madrid.
Paula Rein, estudiante de Bellas Artes y Animación y Aplicaciones 3D( UFV)
Uno de los encuentros. www. periodicosamizdat. com