Salud nutricional | Page 13

Signos para reconocer los trastornos alimenticios ANOREXIA BULIMIA Las anoréxicas usan ropas grandes para ocultar su extrema delgadez. Los síntomas son: - Depresión. Insomnio e hiperactividad. - Extrema dependencia a pautas impuestas por otros. - Cese de la menstruación o postergación de su iniciación. - Piel seca y fría, con vello en brazos, cara y espalda. - Distorsión de la imagen corporal. - Estrictas reglas de alimentación como no tomar líquidos o no comer sin haber hecho ejercicio. Los bulímicos se atracan y vomitan hasta cinco veces por día. Síntomas: - Distorsión de la imagen corporal. - Piel seca y pelo quebradizo. - Glándulas inflamadas debajo de la mandíbula como consecuencia de los vómitos. - Acuden al baño después de ingerir alimentos. - Vómitos autoprovocados, uso de laxantes y diuréticos. - Rupturas vasculares en la cara o bajo los ojos, pérdida de piezas dentales, irritación general del aparato digestivo. Testimonio de un hombre con anorexia nerviosa Mi querida anorexia nerviosa: Tantos años juntos…y es la primera vez que te escribo. Ya iba tocando. No te voy a preguntar cómo estás. Tú te conservas siempre igual. Gris, mentirosa, malévola, asesina, sutil, cobarde, cruel…así eres y a pesar de todo, te tengo hasta algo parecido al cariño. Me has enseñado, con sangre y dolor, con llagas en mi alma, muchas cosas de la vida. Pero ya quiero volar libre. Y solo. Quiero separarme de ti; tú me has dominado -sobre todo la mente- más de veinte años. He sido paciente, pero creo que debo ser yo quien maneje las riendas. No te guardo rencor, te lo juro. Todo en la vida son enseñanzas. Aun así, quiero iniciar un camino nuevo en el que no me domines ni tú ni tampoco la mente. Va a mandar, por fin, mi esencia, mi corazón, el Jaime López de verdad. No quiero seguir estafándome ni a mí mismo ni a los demás durante más tiempo. Probablemente, nos pasó como en las parejas. La ruptura nunca es definitiva, volverás a aparecer para hacerme daño, en los malos momentos, pero voy a poner todo de mi parte, lo estoy poniendo ya, para no caer en esos cebos que me perjudican. Que sepas que eso de planificar la semana en función del deporte se va a acabar, que volveré a hacer deporte de forma sana, que voy a ser menos rígido y perfeccionista, que voy a improvisar más, que voy a comer decentemente y sin sentir culpa y que voy a pasar cada vez menos minutos de mi vida en el plano puramente físico. Me miraré al espejo sin complejo. Sé que todo esto te va a enfadar. Sé que pensabas que yo era un hooligan de tu causa, un irreductible. Pues no, cariño. Todo empieza y todo acaba. Estoy aquí, en el Ramón y Cajal, y estoy feliz, por extraño que suene. Me están ayudando mucho tanto mis dos maravillosas compañeras como el personal y creo que va a ser un impulso a mi sanación. Y, honestamente, quiero vivirlo sin ti. Quiero amor, quiero compasión, necesito cariño, necesito paz y todo eso, tú no lo puedes dar. Un beso. Más testimonios http://adaner.org/testimonios