Salud nutricional | Page 11

Obesógenos: El aumento de peso no se debe solo a la ingesta calórica y al sedentarismo, también afecta otro factor prácticamente desconocido: los obesógenos. Los obesógenos son las sustancias químicas que interfieren en la regulación y conservación de la energía en nuestro organismo, es decir, causan alteraciones a todos los niveles de nuestro metabolismo. La mayoría son xenobióticos, esto es que su estructura química es inexistente en la naturaleza, ya que han sido fabricados en el laboratorio. Los obesógenos hacen que el cuerpo almacene grasa y programan nuevamente a las células para que sean células grasas; hacen que el riñón se vuelva resistente a la insulina, lo que hace que el páncreas transforme la energía en grasa; y previene que la leptina sea liberada de tus células grasas para hacerle saber a tu cuerpo que estás lleno. Los obesógenos se encuentran presentes en la soja, en el bisfenol A, en compuestos órgano-estáñicos (revestimiento de embarcaciones, sistemas conductores de agua) y en ftalatos (juguetes, productos de cosmética, lubricantes, plásticos…) Bajo peso El bajo peso es el peso que está por debajo del valor saludable. Se puede llegar a tener bajo peso a causa de una depresión, cáncer, enfermedades gastrointestinales, hipertiroidismo, perturbaciones psiquiátricas (trastornos alimenticios) e infecciones. El tener un peso más bajo de lo normal proporciona un sistema inmunológico débil y por lo tanto un mayor riesgo de sufrir infecciones, problemas de fertilidad, mayor riesgo de osteoporosis, pérdida de cabello, anemia, enfermedades del corazón y artritis.