Rumor de límites. Memoria del desasosiego (hacia las Pinturas Negras) FINAL DE LAS PINTURAS NEGRAS-QUINTA DEL SORDO | Page 90

90 sexualidad, religión, vejez… el de Los Caprichos, Los Desastres, La Tauromaquia. El más concentrado y opaco, de los sueños imaginados con sus visiones fantásticas, que en el fondo no se apartan de ser un realismo lírico de ensoñaciones poetizadas que surge en Los Proverbios -una vez más no sabemos qué parte de influencia tuvieron los “medicamentos-dro- ga que con toda probabilidad tomaría para aliviar sus dolores y que eran moda entre sus amistades-. Un Goya que como pintor cruzó los movimientos plásticos de su época sobre todo el neoclasicismo y el romanticismo, con in- cursiones breves de rococó, pero terminó adelantándose al arte contemporá- neo del siglo XX, desde el impresionismo -en cuadros como el de La familia de Carlos IV, con sus toques breves preñados de retina-, aun cuando sea un cuadro de interior, a la imaginación surrealista y al expresionismo a los que dio alas vitalistas y recursos plásticos. Por supuesto el llamado realismo de Courbet ya lo tenía en su paleta antes de que el gran pintor francés tomara los pinceles. Es un proceso continuo, donde conciencia pública y concentración interna, darán lugar a un Goya radicalmente novedoso, vanguardista. Poé- ticamente desgarrador, plásticamente revolucionario, con nuevas formas de pintar y entender la pintura; incluso con la utilización de nuevos materiales como cañas o esponjas y de nuevas técnicas como la piedra litográfica. El Goya muralista, el Goya litógrafo. Con esta técnica realizará en Burdeos la serie de litografías sobre La Tauromaquia, con la que ensayará hasta prácticamente el día de la muerte. Son todos “Goyas”, magníficos, comple- mentarios