Rumor de límites. Memoria del desasosiego (hacia las Pinturas Negras) FINAL DE LAS PINTURAS NEGRAS-QUINTA DEL SORDO | Page 286

286 to) habla ya francés como una totovía, corre y brinca y se entretiene con algunas gabachuelas de su edad...” en otra posterior dice: “Goya está ya, con la señora y los chiquillos, en un buen cuarto amueblado y en buen paraje: creo que podrá pasar comodísimamente el invier- no en él...”. Unos días después agrega: “...Goya está aquí con su doña Leocadia; no advierto en ellos la mayor armonía.” y en 1827 :“Ex- traño que doña Leocadia no te haya escrito; de Goya no hay que admirarse, porque le cuesta muchísimo trabajo escribir una carta”. Sin embargo en 1828, en julio, Moratín, en otra carta a Melón que está en París, escribe: “...Goya está bueno, se entretiene con sus borradores, se pasea, come y duerme la siesta; me parece que ahora hay paz en su casa”. Días después al mismo destinatario le comunica: “...He recibido por mano de Goya (que llegó muy bueno) el impreso que me envías sobre preñados; aquí ha parecido cosa acabada en su linea; supon- go que la posteridad dirá lo mismo... “ y en diciembre: “...Goya está bueno y su familia; te escribirán y entre tanto te dan memorias,...” Pocos días después del fallecimiento de Goya, Leocadía escribe esta conmo- vedora carta a Moratín que se encuentra en París, que transcribimos por su interés humano: De Leocadia Zorrilla a Leandro Fernández de Moratín. Hoy, 28 de Abril de 1828. Señor Don Leandro Moratín: Por el Señor Quevedo, fabricante de