Rumor de límites. Memoria del desasosiego (hacia las Pinturas Negras) FINAL DE LAS PINTURAS NEGRAS-QUINTA DEL SORDO | Page 285

285 más se destruyen, y que aun los mismos pintores reviviendo ahora, no podrían retocarlo perfectamente a causa del tono rancio de los colores que da el tiempo, que es también quien pinta, según máxi- ma y observación de los sabios “. Con respecto a sentirse buen cazador. A su amigo Zapater:“…19 tiros 18 piezas”. En otra ocasión le escribe diciendo: “Es muy odioso inventar para otro...”. Sobre la importancia de la primera idea: “y tu te quedas con la primera … que será el primer parto”. Apenas hay referencias al carácter de Josefa Bayeu, excepto una lapidaria frase en que afirma que: “la casa es la sepultura de las mujeres”. En cuanto a Leocadía, con quien compartió convivencia al menos desde 1818 y de quien apenas sabemos gran cosa, sospechamos una difícil convi- vencia con un Goya agriado, enfermo y sordo. Tenemos algunas referencias de Moratín que, en una carta, a Juan Antonio Melón en noviembre de 1824, escribe: “Goya ha tomado una casita muy acomodada con luces del Norte y Mediodía, y su poquito de jardín, casa sola y nuevecita en donde se haya muy bien. Doña Leocadia, con su acostumbrada in- trepidez, reniega a ratos y a ratos se divierte. La Mariquita (Rosari-