Rumor de límites. Memoria del desasosiego (hacia las Pinturas Negras) FINAL DE LAS PINTURAS NEGRAS-QUINTA DEL SORDO | Page 271
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cerraba las puertas al posible mercado, puesto que más allá de sus amis-
tades liberales o afrancesadas difícilmente les interesaría. No parece que
Goya aquí utilice su anterior cálculo comercial de manera prioritaria y sí
una necesidad de expresarse en libertad. Esa libertad le hace precursor de
toda la pintura moderna.
En La Tauromaquia, presenta la crítica visión que del toreo tenía
Goya, más trágica que festiva, con la muerte presente en cada una de las
láminas, en abierta oposición a las amables y pintorescas estampas de otros
grabadores contemporáneos, más interesados en mostrar los aspectos exter-
nos de la fiesta que su fondo dramático y violento, ilustrando el debate, ya
por entonces, alrededor del mundo taurino, con defensores y detractores. Y
finalmente Los Disparates, fiel reflejo del contexto histórico y personal de
su creador, si bien en este caso resulta particularmente intenso y momento
culminante del proceso de individualización de su obra, en los que nos va a
mostrar, al igual que en Las Pinturas Negras y en algunas otras obras de
estos años, las primeras manifestaciones verdaderas del carácter emanci-
patorio, libre, “moderno” de lo que produce y donde la subjetividad campa
ya a sus anchas. Es el prime “moderno” , el pionero en trastocar conceptos
como belleza, gusto, tema artístico, misión de la plástica.