Rumor de límites. Memoria del desasosiego (hacia las Pinturas Negras) FINAL DE LAS PINTURAS NEGRAS-QUINTA DEL SORDO | Page 264

264 estética nueva, de un lenguaje nuevo donde incluso la manera de abordar el tema y el tema mismo buscan, necesitan nueva manera de ser expresa- dos, de un nuevo fondo donde apoyar las pinceladas, de una adecuación formal-emocional entre continente y contenido. Nueva iconografía con nue- vo concepto compositivo, dibujístico, cromático y tratamiento plástico, pues las pinceladas son como rastrojos que arañan, en composiciones donde las multitudes son protagonistas esenciales, apiñadas, angustiadas, embobadas, sorprendidas, huyendo o escuchando, en procesión caminante o esperando como rebaños conducidos, como si de desplazados actuales se tratara o de las concentraciones de masas dirigidas por los gurús políticos o mediáticos de hoy. Multitudes de un mundo caótico que huyen despavoridas, avanzan penosamente, sin rumbo, después de una romería o se concentran ante un cabrón o brujeril poder, alejados ya radicalmente de aquella otra visión costumbrista de la Pradera de San Isidro en su día de fiesta. Qué decir de cómo ha tratado a Judit en el rostro y en los brazos? Un trazo, un gesto bastan. O esos dedos descarnando un ser en Saturno? Qué queda ya de toda la historia de la pintura anterior? Hasta dónde ha llegado Goya? Qué caminos ha abierto? Su lección plástica y compromiso político resiste el paso del tiempo y observar el tratamiento de uno o cincuenta rostros, de una o cincuenta ma- nos, del cuadro en su conjunto, del retablo general de Las Pinturas Negras ha sido para mí una de las experiencias plásticas más bellamente emotivas y seductoras que he encontrado y que ha alimentado mi experiencia como pintor y como hombre que pinta buscando una función social a su trabajo