Rumor de límites. Memoria del desasosiego (hacia las Pinturas Negras) FINAL DE LAS PINTURAS NEGRAS-QUINTA DEL SORDO | страница 241

241 tas se cierran y huye. Se exilia. La casa se apenumbra, se oscurece y encierra allí la tragedia luminosa de su obra. Se marcha, detrás deja el más radical y libre friso de cuanto se había pintado hasta el momento. Setenta y ocho años le acompañan. Atrás quedan vibrantes vomitonas, catorce pinturas (o fueron quin- ce?) que hoy sabemos no podemos contemplaras con el vigor y lozanía con que las realizó. Las paredes de la casa semiabandonada se irían cubriendo de grietas, desconchones que las afectarían gravemente. Luego un banquero ambicioso, con deseos especulativos, quiso sacarlas provecho y permitió a Cubells que pusiera su mejor hacer y su habilidad en la dificilísima tarea de trasladarlas a lienzos. La dolorosa acción hizo que las pinturas lloraran y ese llanto se transformó en desprendimientos nuevos como lágrimas desga- rradas...En la puerta de la casa esperaban carruajes para transportar al menos cinco de ellas a París y los caminos sin asfaltar. bro. Hoy contemplamos las huellas de aquel vómito y seguimos en asom-