Rumor de límites. Memoria del desasosiego (hacia las Pinturas Negras) FINAL DE LAS PINTURAS NEGRAS-QUINTA DEL SORDO | Página 201
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cierta. Trastoca la lógica imperante. Nos provoca reacciones contradicto-
rias. Es un Goya en estado puro: contradictorio, extraño, pero resolviendo
la poética de lo plástico con una personalidad no vista, con una modernidad
que abre nuevas vías a la expresión artística desde el expresionismo y la
invención como él mismo gustaba decir. Un cuadro premonitorio de muchas
composiciones asimétricas posteriores. Un cuadro que como en otros de las
pinturas de esta serie rompe las convenciones en las que se suponía debería
asentarse el arte pictórico. Goya las hace saltar por los aires. Sus grabados
y estas pinturas dan fe de ello.
El paisaje irreal y luminoso con montañas de extrañas formas, re-
suelto con la prontitud y sutileza de azules, grises, ocres anaranjados y las
consabidas gamas de negros.
En esta obra como ya indicamos también se aprecian toques de res-
tauración que afectan fundamentalmente a algunas zonas del paisaje y al
tratamiento de algunos árboles y sobre todo como hemos mostrado en las
imágenes a esa zona central tan destrozada ya antes del traslado al lienzo.