Rumor de límites. Memoria del desasosiego (hacia las Pinturas Negras) FINAL DE LAS PINTURAS NEGRAS-QUINTA DEL SORDO | Page 120
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guiente forma: «... la escalera;... esta es de madera descubierta labrada de
pino; con un tiro al frente, y dos ramales laterales, que conducen al piso
superior, alumbrada por un tragaluz de cristales, en la mesilla hay un pe-
destal de pasta piedra imitando al mármol de Granada, que sustenta el
busto del fundador de la posesión el célebre pintor Goya, el cual ejecutó por
su mano, en los lienzos de las paredes del Gabinete del piso bajo, y de una
de las salas del piso principal obras de su profesión y de singular mérito, no
habiéndose justipreciado por respeto a su memoria, y al gran mérito artísti-
co de los asuntos y de la ejecución.» A.H.P.M., leg.40244, fols. 386 y 386 vto.
Recordemos cómo la primera mención en que se habla de unas pin-
turas en la Quinta, tras el inventario de 1828, fue en 1834. También en Le
Magasin Pittoresque, seguida de las palabras de Carderera, en 1835, cuan-
do habla de unos frescos de calidad comparable a los del Pilar y San An-
tonio de la Florida. En 1838 se escribe que era: «...una casa de recreo que
poseía a orillas del Manzanares, en el (que) apenas hay pared sin esceptuar
las de la escalera que no estén llenas de caprichos y caricaturas, a las que
no pocos han prestado ocasión los mismos que acudían a visitarle». Pero
debemos esperar hasta 1854, fecha de la segunda edición del Nuevo manual
Histórico-Topográfico-Estadístico y Descripción de Madrid, de Manuel de
Mesonero Romanos para encontrar otra mención de la casa de Goya, cuan-
do afirma que: está «enriquecida con bellas y caprichosas obras de sus ma-
nos».
Federico de Madrazo, en una carta o apunte que envió al Conde de