Rumor de límites. Memoria del desasosiego (hacia las Pinturas Negras) FINAL DE LAS PINTURAS NEGRAS-QUINTA DEL SORDO | Page 113

113 El relieve superficial de las pinturas no es uniforme. Las superficies se muestran asimismo discontinuas por los numerosos repintes, de granu- losidad y relieve diferentes a la pintura original, así como también por los barnices enranciados y sucios por el tiempo, aplicados en las diferentes intervenciones sufridas por las obras, que tras las pruebas radiográficas sabemos que cambiaron la temática original en aquellos que existían pre- viamente paisajes, se fueron produciendo pérdidas y deterioros mientras estuvieron en el muro, así como en su traslado del la pared al lienzo y las restauraciones sufridas desde entonces lo que hacen que su estado sea muy delicado actualmente.( 19 ) La serie, a cuyos óleos Goya no puso título, fue catalogada en 1828, como mencionamos anteriormente, por su buen amigo el pintor Antonio Brugada, liberal, romántico y activista político, desterrado por su lucha contra la tiranía absolutista. Tras la muerte de Goya, y a petición de su hijo Javier, Brugada volvió a Madrid y realizó el inventario de los cuadros de la Quinta del Sordo. Una vez finalizado el encargo, regresó a Burdeos. En el inventario menciona siete obras en la planta baja y ocho en la alta. Sin embargo, al Museo del Prado sólo llegaron catorce. Charles Yriarte, escritor francés de origen español, describe asimismo (1867) una pintura más de las que se conocen en la actualidad y señala que ésta ya había sido arrancada del muro cuando visitó la finca, siendo trasladada a otra de Vista Alegre, que pertenecía al marqués de Salamanca. Aun cuando parece poner en duda que sea de Goya. Muchos estudiosos de la obra goyesca consideran 19- Opus cit. María del Carmen Garrido