Rock & Metal World Rock & Metal World 2 | Page 35

Poco a poco fueron llegando más noticias del siguiente álbum, que los productores serían Tommy Newton y Tommy Hansen, e incluso se develó su nombre: Keepers of the Seven Keys Part I.

Cuando por fin salió el disco todas las dudas se aclararon, este Keepers tenía las bases del disco anterior, las dudas que existían con Kiske se convirtieron en sorpresa al escuchar su voz, una mezcla de Geoff Tate con Dickinson (aunque él odia estas comparaciones pero es inevitable) con el cual llegaron a la perfección, hasta incluso la prensa especializada los nombraban sucesores de grandes grupos nombrándolos como los nuevos Queen, Rush e Iron Maiden.

Con este disco Helloween pasaba a ser más que un grupo del montón, pasaba a ser un modelo en la escena metálica y es que en ese momento no había una etiqueta exacta para este tipo de música, ese género mágico y en ocasiones sobreexplotado, lo que hoy conocemos como Power Metal, siendo éste el álbum donde se definió dicho género.

Pero pasemos a descubrir por qué este disco fue toda una revelación en su momento.

El álbum abre con Initiation, una breve introducción un tanto relajante pero de carácter épico que nos recuerda a la introducción del Walls of Jericho como avisándonos lo que está por avecinarse. El siguiente tema I'm Alive es un bombazo de canción, directo, coro sublime y a parte con estupendos solos de guitarras muy melódicas.

Le sigue A Little Time canción de medio tiempo, muy buena, con un Kiske que se pasa en partes previas al coro. Como curiosidad, la canción fue compuesta tiempo atrás por él mismo y difiere un poco de su versión original.