Roche prueba ROCHE Libro interior (final) (1) | Seite 18

de anatomía patológica– como en los bancos de tumores, donde se guardan los fragmentos congelados. Por eso también creo que una de las áreas que ha jerarquizado al patólogo ha sido el desarrollo de los bancos de tumores. Allí siempre debe haber un patólogo, y él es el encargado de realizar el muestreo de los tumores. ¿Hay vínculo con bancos de tumores de otros lugares del mundo? ¿Eso se da? El Banco de Tumores del Hospital Militar pertenece a la Red de Bancos de Tumores de Latinoamérica y el Caribe. Los bancos de tumores son de utilidad tanto desde el punto de vista terapéutico como de investigación. En nuestro VII Congreso Uruguayo de Anatomía Patológica –orientado al siglo XXI, como pusimos en nuestra carta de invitación–, una de las mesas, Anatomoclínica fue sobre banco de tumores y uno de los temas fue el consentimiento informado. En este documento estaría garantizado que el paciente ha manifestado su voluntad de participar, entre otras cosas, con sus muestras histológicas en eventuales y determinadas investigaciones. Es muy importante la confidencialidad y el consentimiento informado de los pacientes para poder realizar estudios y revisiones con sus materiales histológicos o citológicos Con algunos de los estudios que realizamos en el tumor, llegamos hasta el nivel genético del paciente. Por lo tanto, esta información es muy delicada, por eso es muy importante la confidencialidad y el consentimiento informado. Cuando empecé a estudiar anatomía patológica, para hacer trabajos de revisión retrospectiva seleccionábamos casos del archivo de anatomía patológica, y no era necesario tener el documento de que el paciente tenía que estar de acuerdo, o pedirle permiso. Es un camino que hemos tenido que recorrer todos los médicos, pero en particular los patólogos, que somos custodios de los materiales, de la citología, de los bloques de parafina, de las láminas. En los hechos, todos los materiales y su documentación son de los pacientes. En varias charlas con médicos, estos presentan la inmunoterapia como uno de los mayores avances de los últimos tiempos. ¿Cómo eso los vincula a ustedes? ¿Qué desafíos presenta para la anatomopatología? La Sociedad Americana de Oncología Clínica consideró a la inmunoterapia como el adelanto del año 2016. Es una terapia biológica que trata de desarrollar o estimular al propio sistema inmunológico para atacar el cáncer, pero de acuerdo a determinadas características del tumor. Como es necesario saber quién responderá mejor a la inmunoterapia, se deben realizar determinados estudios en los materiales que nosotros manejamos. Por eso creo que es el patólogo el que le pone nombre y apellido a la enfermedad. El resultado final de nuestro trabajo es el informe anatomopatológico, y el clínico, oncólogo o cirujano no toma decisiones terapéuticas si no tiene ese informe realizado y firmado por un patólogo. Esto incluso tiene implicancias médico legales. Y es por todo esto que se le exige al patólogo mucha certeza en el diagnóstico, lo que requiere destreza y ent renamiento. En el mundo ya existen programas de residencias en anatomía patológica con la exigencia de entrenamiento y formación en medicina personalizada y genómica. Por eso en el futuro el patólogo