persona que la realiza se le denomina “profesional” o “profesionista”. Asimismo, de manera
ordinaria se entiende por profesión la facultad o capacidad adquirida por el sujeto, para realizar
un trabajo especializado, tras un proceso de enseñanza - aprendizaje en un campo de
conocimiento determinado.
Conviene, antes de entrar a reflexionar sobre el papel de las profesiones en la vida social,
precisar qué se entiende por profesión. Dicho concepto ha estado ligado a la evolución y
desarrollo de las sociedades, por lo cual es difícil tener una definición única; Benavides
(2009:79) plantea que de manera ordinaria la profesión ha sido concebida como “un ejercicio
experto y especializado aplicado a la construcción y al diseño de obras, de prestaciones de
servicios, que se ha obtenido a lo largo de un proceso de formación”. Por su parte, Berumen
(2005) señalan que el surgimiento de las profesiones obedece de alguna manera a la necesidad de
contar con conocimientos o saberes más especializados que permitan resolver problemas
concretos, es decir, la naturaleza del trabajo que se exige, supone que una profesión tiene que ver
con actividades de gran valor, indispensables para la colectividad y que demanda amplios
conocimientos, así como una forma específ ica de actuar.
De las diversas definiciones que existen sobre el término profesión, se decidió tomar en
consideración tres planteamientos que son más significativos. En primer término se toma en
cuenta la definición que sobre profesión hace Adela Cortina, para quien es:
“Una actividad social cooperativa, cuya meta interna consiste en proporcionar a la sociedad un
bien específico e indispensable para su supervivencia como sociedad humana”. (Cortina,
2000:15).
Desde la perspectiva de la autora citada, las profesiones están orientadas a proporcionar a
la sociedad bienes específicos que permitan la sobrevivencia, permitiéndonos inferir que el
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