RIE-UANL AÑO 1 VOL. 1 | Seite 154

incrementado en los últimos años. Si bien, el hecho de que un estudiante universitario trabaje puede ayudarlo a mejorar sus oportunidades al graduarse y lo ubica mejor profesionalmente, está comprobado que cuando laboran más de 20 horas semanales en actividades fuera de la escuela, puede disminuir su desempeño académico y aumentar sus probabilidades de deserción. Para los alumnos que trabajan, es realmente muy difícil acomodar los horarios laborales con los horarios lectivos, teniendo en cuenta que cada semestre es una lotería y que no hay uniformidad de turnos, salvo en dos o tres materias por cada año, mismo que en la mayoría de los casos no tiene el estudiante la manera de acomodar su horario a su comodidad por disposición de la Institución. En las demás, por ejemplo, uno puede entrar a clases a las 9 horas y salir a las 18 horas,