Camila Juantok y Nicolás Suárez.
nativas, y eso porque se realiza un análisis
al polen con microscopio. Y eso es lo que
estamos aprendiendo ahora, para obtener
miel de azahar, que son las flores de los
cítricos (limón de Pica, narajas, tangelos y
pomelos)”.
-¿Qué viene en este proyecto?
-Después de estos estudios para
obtener mieles especializadas, también
estamos trabajando con miel en polvo,
que la estamos haciendo en conjunto con
un centro de investigación de Valparaíso.
A través de ellos, vamos a producir mieles
en polvo y mieles especializadas, a partir
del 2020.
-¿Qué pasa con los vecinos de Pica?
-Hay mucho interés de los agricultores
de Pica en este proyecto. Hicimos un taller
en enero pasado y más de 35 personas
participaron. Lo que nosotros queremos
a futuro, es trabajar en conjunto con ellos
y aprovechar las ventajas que tenemos
en esta zona. La idea es poder generar
un reservorio apícola en la provincia
del Tamarugal, debido a las barreras
geográficas del desierto. Y poder generar
una abeja genéticamente adaptada a la
zona.
LA IMPORTANCIA DE LAS
ABEJAS, MÁS ALLÁ DE
PRODUCIR MIELES
“Si la abeja desapareciera del planeta,
al hombre solo le quedarían 4 años
de vida”. Esta frase, atribuida por el
cine a Albert Einstein, puede parecer
excesiva, pero es una impactante
manera de situar a este animal en el
importante lugar que ocupa para la
especie humana. Ahora, el planeta debe
lamentar una peligrosa amenaza: las
abejas son ya una especie en peligro.
Si las abejas desaparecen, con
ellas se irían multitud de plantas que
dependen de ellas y detrás, asolados
por el hambre, probablemente los
seres humanos. Desde hace casi 30
años sabemos que las abejas están
muriendo, aunque aún no sepamos
al 100% por qué. El 75% de la flora
silvestre se poliniza gracias a las
abejas y casi el 40% de las frutas y
verduras que comemos procede de la
polinización.
tarapacáinsitu 23