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25 VIVIR EL MOMENTO Soy una chica de 17 años, una chica común y corriente con una rutina hi- potéticamente diaria y ridícula (escuela, casa, tareas, respirar) y simple- mente vivir. Mis padres trabajan pero me dedican el tiempo necesario co- mo para saber que soy virgen. No tengo novio, mi mejor amiga es muy dife- rente a mí, ella permanece sola la mayoría de las horas en su casa, lo cual le permite hacer varias cosas con chicos. En la mañana del 23 de mayo tuve una pelea con mis padres por mis ma- las calificaciones en la clase de cálculo y la salida más fácil para dar fin a la pelea fue irme sin desayunar a mi escuela, en el camino me encontré a Eymi, ella iba cogida de la mano con un chico y el otro que estaba con ella no quitaba la mirada de encima. Nos saludamos y Eymi me presentó a su novio y al hermano Alex. Después le conté a Eymi lo que me había pasado. Le dije que no quería ir a la escuela, así que decidimos ir a la casa de Alex y de su hermano. Después de unos cuantos metros llegamos una casa muy grande y hermo- sa, tenía muchos lujos y cosas valiosas lo cual daba a entender que la fa- milia de Alex era adinerada. Cuando entramos, el novio de Eymi fue a la cocina y trajo vino y unas copas, empezamos a tomar y me sentí mareada. Alex me llevó a su habitación y no es necesario decir ¿qué pasó allí?, lo único que puedo decir es que se sintió delicioso, sentí mucho placer. Pero todo acto tiene una consecuencia, no usamos protección, pero Alex me dio una soda con limón y quedamos tranquilos. Dos semanas después me hi- ce la prueba de embarazo y salió positiva, le comenté a Alex pero llegamos a la decisión de tener que abortar. Nunca imaginé que un momento de pla- cer fuera tan nocivo, pero somos jóvenes, solo nos importa el momento sin pensar en las consecuencias.