Revista Scientific Volumen 5 / Nº 15 - Febrero-Abril 2020 | Page 260

a que los estudiantes se aproximen a las matemáticas como algo nuevo: resulta que lo que resolvía un año de una forma al año siguiente se resuelve de otra, solo por cambiar de año y/o profesor; y 3). Les han cambiado las formas de analizar un ejercicio, sin explicarlos por qué es posible hacerlo de diferentes maneras; por lo cual los estudiantes no identifican que tienen que acudir a determinado conocimiento en el nuevo contexto en el que se le plantea un problema. Se ha considerado de manera general que la clave para entender el por qué ocurre está en cómo se enseñan las matemáticas. Si en vez de identificar los errores, pensar, discutir, tomar decisiones y después dar cuenta de por qué decidió de la forma que lo hizo, el estudiante reproduce lo que le enseñaron, tal y como se lo enseñaron. La prioridad recae en los procedimientos para la enseñanza-aprendizaje de la materia. El otro camino sería que el peso de la valoración recayera en la trayectoria de los aprendizajes: en qué contenidos y de qué modo se han aprehendido, sin perder de vista a los estudiantes. Estos, deben tener confianza en que no solo tienen que resolver problemas, además pueden crearlos o tomar decisiones sobre la variedad de formas de pensar en el problema. Por ejemplo, ilustra Boaler (2016d): Si un profesor les pide a sus estudiantes que encuentren el área de un rectángulo de 8×3, en ese caso, el cálculo tiene una sola respuesta. Pero si el profesor ve el problema más conceptual y quiere volver el ejercicio más difícil, les puede preguntar a sus alumnos cuántos rectángulos son necesarios para tener un área de 24. Eso los obliga a pensar en las dimensiones y cómo la longitud y la anchura se relacionan entre sí (pág. 1). El tipo de dato recopilado en esta investigación muestra el desempeño en matemáticas del grupo de estudiantes, a lo largo de su contacto con la 259 Arbitrado se desorienten respecto a su desempeño; 2). El cambio de docente, contribuye