Revista Scientific Volumen 4 / Nº 13 - Agosto-Octubre 2019 | Page 276

mayoría de los casos a la situación económica, social y política de Venezuela, sin embargo, se encuentra docentes que a pesar de las adversidades siente su vocación activa, educan desde el corazón, la espiritualidad y amor a sus estudiantes, de ellos se debe sistematizar las experiencias para la promoción de la buena práctica educativa. Finalmente, las escuelas deben ser consideras como espacios para la paz, el aprendizaje de todos y de todas, la formación e integración de todos los actores educativos (Docentes, directivo, personal obrero, personal administrativo, familia, comunidad y organizaciones sociales y comunitarias) para garantizar una educación desde el amor y la ternura para un proceso educativo holístico que incluya todos los sectores de la sociedad, garantizando las relaciones e integración necesarias para la creación de ciudadanos con valores como: tolerancia, respeto, amor y honestidad. 4. Referencias García, A. (1990). Primeras Jornadas de Educación para la Paz. Un objetivo pedagógico: educar para la paz. Pedagogía social: revista interuniversitaria, (5), 166-174, e-ISSN: 1989-9742. Recuperado de: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2577069 Hernández, O. (2016a,b,c). Incluir desde lo amoroso: Una mirada desde la Pedagogía del Amor y la Paz. Ra Ximhai, 12(3), 261-269, e-ISSN: 1665-0441. Recuperado de: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=46146811017 López, M. (2012). La Escuela Inclusiva: Una oportunidad para Humanizarnos. Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado, 74(26,2), 131-160, e-ISSN: 0213-8646. Recuperado de: https://www.aufop.com/aufop/uploaded_files/articulos/1396551140.pdf Pérez, A. (2001a,b). Se necesitan Maestros. Venezuela: Centro de 275 Arbitrado dado por factores externos que afectan su labor pedagógica referido en la