Revista Scientific Volumen 3 / Nº 9 - Agosto-Octubre 2018 | Page 243

de todo ser humano. Es por lo que, para educar en valores se debe prever el contexto, así como considerar lo afectivo y cognitivo del ser (Ibáñez, 2004b). Por lo tanto, la promoción de valores debe fomentar actitudes y comportamientos que favorezcan la consolidación de una conciencia ética y estética y formar ciudadanos con conciencia local y planetaria quienes, al interactuar con las distintas formas de vida, respete sus ciclos vitales (Pasek, 2005c). La educación para Jara y Parada (2011d): debe estar orientada al fortalecimiento de ciudadanos críticos, responsables y comprometidos consigo mismo, con el otro y con la sociedad donde se desenvuelve. Por eso, los docentes deben propiciar actividades tales como: • Promover valores ambientales hacia el resguardo y rescate del ambiente. • Realizar reuniones con padres y representantes para ahorrar la energía. • Propiciar conversatorios sobre la conservación del agua. • Incorporar los objetivos institucionales para establecer corresponsabilidad con las actividades ecológicas. En síntesis, se trata de promover una educación que incorpore a los actores educativos en actividades pro-ambientales y promoción de valores, que supere un discurso pedagógico formal y burocrático. Se desea formar ciudadanos capaces de cuestionar y actuar en beneficio de su ambiente. 3. Metodología El estudio se insertó en el paradigma cuantitativo asumiendo una investigación de tipo descriptivo que, de acuerdo con Hernández, Fernández 242 Arbitrado de los individuos” (Ibáñez, 2004a). El valor está presente en el acontecer diario