de todo ser humano.
Es por lo que, para educar en valores se debe prever el contexto, así
como considerar lo afectivo y cognitivo del ser (Ibáñez, 2004b). Por lo tanto, la
promoción de valores debe fomentar actitudes y comportamientos que
favorezcan la consolidación de una conciencia ética y estética y formar
ciudadanos con conciencia local y planetaria quienes, al interactuar con las
distintas formas de vida, respete sus ciclos vitales (Pasek, 2005c).
La educación para Jara y Parada (2011d): debe estar orientada al
fortalecimiento de ciudadanos críticos, responsables y comprometidos consigo
mismo, con el otro y con la sociedad donde se desenvuelve. Por eso, los
docentes deben propiciar actividades tales como:
•
Promover valores ambientales hacia el resguardo y rescate del
ambiente.
• Realizar reuniones con padres y representantes para ahorrar la energía.
• Propiciar conversatorios sobre la conservación del agua.
• Incorporar
los
objetivos
institucionales
para
establecer
corresponsabilidad con las actividades ecológicas.
En síntesis, se trata de promover una educación que incorpore a los
actores educativos en actividades pro-ambientales y promoción de valores,
que supere un discurso pedagógico formal y burocrático. Se desea formar
ciudadanos capaces de cuestionar y actuar en beneficio de su ambiente.
3. Metodología
El estudio se insertó en el paradigma cuantitativo asumiendo una
investigación de tipo descriptivo que, de acuerdo con Hernández, Fernández
242
Arbitrado
de los individuos” (Ibáñez, 2004a). El valor está presente en el acontecer diario