crear propios conocimientos para dejar de ser solo espectador para convertirse
en un sujeto activo.
A tal planteamiento se aúna lo descrito por Sánchez (2010a, pág. 3):
cuando se refiere a que “la aprehensión tecnológica de los niños se desarrolla
de modo natural, intuitivo y libre, asimismo destaca que la intensa emergencia
tecnológica que caracterizará el desarrollo de la Sociedad del Conocimiento
exige mentes muy abiertas, intuitivas, flexibles y desapegadas de lo conocido,
y en este contexto los niños cuentan con ventajas asociadas a su proceso de
crecimiento y aprendizaje.
Es de esta forma como a través de la Sociedad del conocimiento, se
podrá lograr en mayor escala la inteligencia colectiva logrando comunicar y
crear redes educativas donde todos los seres humanos sean capaces de
compartir y crear conocimiento a partir de la realidad que cada uno viva, y de
sus distintas experiencias y saberes que solamente ellos saben y comparten
para hacer un conocimiento más rico, profundo, productivo, variado, y sobre
todo significativo.
Sobre esta base, es importante destacar lo descrito por Sánchez
(2010b), respecto a:
La presencia de los niños y adolescentes en las redes sociales
promueve la información compartida y el desarrollo de una
función colaborativa y cooperativa que está transformando
los tradicionales modelos sociales de relaciones basadas en
los instrumentos institucionales. Las redes nos comunican, y la
comunicación colectiva nos ayuda a poner en común nuestros
problemas y a buscar fórmulas colectivas de desarrollo. Ésta
es otra de las tendencias de la Sociedad del Conocimiento que
se están extendiendo de forma veloz entre la población infantil.
Una vez que se consolida la comunicación estable y plural
surgen las experiencias de compartición y desarrollo
cooperativo (pág. 5).
Es por lo antes planteado que es de suma importancia la labor del
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Ensayo Arbitrado
Una sociedad llena de información, pero que ha aprendido a relacionarse y