Revista Scientific Volumen 3 / Nº 8 - Mayo-Julio 2018 | Page 331

Una vez culminada la exploración de los constructos teóricos, se llegó a las siguientes conclusiones: Primero, las competencias tecnológicas del docente para la innovación de la praxis educativa, requiere además de la vocación de servicio, estudiar los nuevos paradigmas didácticos para desplegar su capacidad reflexiva y asumir el compromiso de adquirir las habilidades tecnológicas para asumir los requerimientos de una sociedad global. Segundo, la responsabilidad social representa un estado de conciencia, que puede darse de manera individual, asumido por cada uno de los elementos que conforman a la sociedad. Desde esta perspectiva, la ética, no aparece como freno al interés de la organización sino al contrario, como empuje para su provecho y modalidad de funcionamiento de una mayor articulación entre las funciones de docencia, investigación y extensión. Tercero, uno de los retos que afrontan los gerentes de las organizaciones empresariales, es precisamente asumir una gestión estratégica prospectiva que oriente sus gestiones con la incorporación de otras alternativas que requieren roles cambiantes para lo que se requiere elevar los niveles de madurez organizacional. Finalmente, la responsabilidad social universitaria debe promover una perspectiva reflexiva de los gerentes académicos para trascender la labor formativa, desde una mirada prospectiva estratégica en un pensamiento sistémico, sin barreras disciplinarias que asuma una actitud desestructurada de la complejidad, creando nuevos espacios de gestión presente y futura de la organización académica orientada a egresar profesionales con conocimientos pertinentes a las demandas de la sociedad contemporánea, personas comprometidas con mejorar la calidad de vida colectiva desde una visión planetaria. 330 Ensayo Arbitrado 4. Conclusiones