virtud de mejorar la calidad de la formación profesional.
De esta manera, las iniciativas de Responsabilidad Social Universitaria
(RSU), reconoce en la gestión de la gerencia de los proyectos de extensión, el
carácter ético de la comunidad académica, debido a su incidencia en la vida
cotidiana institucional y la imagen que estas casas de estudios tiene en la
conformación del perfil profesional, más allá del desarrollo de los contenidos
formales de experiencias dentro y fuera del aula desde una corresponsabilidad
social que deben ser proyectada al futuro deseado.
Forero y Perilla (2004, pág. 14): explican que una visión prospectiva del
entorno gerencial representa la habilidad para manejar la información del
entorno a favor de su profesión, las organizaciones para las que labora y los
individuos en general; por ello, es indispensable ver la posibilidad de armar el
rompecabezas organizacional universitario, desde una nueva óptica que
permita visualizar la realidad presente con una proyección de futuro, vista
como una totalidad.
De allí que Senge (2005b): sostiene que “el pensamiento sistémico es
una disciplina para ver modalidades” (pág. 91). Por consiguiente, sirve de
marco de referencia para ver interrelaciones internas y externas, en vez de
simplificar las dinámicas propias del liderazgo universitario, despertando la
capacidad de los gerentes de estas instituciones para asumir una
responsabilidad social.
Por ello, la responsabilidad social en la gestión de la gerencia
universitaria, debe utilizar las herramientas y técnicas específicas para
provocar un cambio en las acciones organizacional, así como en las que
implican la tarea académica en la formación de los futuros profesionales, lo
cual se traduce en la decodificación de posibles patrones de cambio en el
comportamiento ético corresponsable en la organización.
Desde una perspectiva de responsabilidad social universitaria, debe
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Ensayo Arbitrado
de impulsar los cambios necesarios que integran las diversas funciones, en