actualizarnos constantemente: nos sentimos motivados a crecer y expandirnos
continuamente ya que esto nos permite por un lado sobrevivir y por otro
desarrollarnos y conseguir alcanzar autonomía y cumplir objetivos.
Asimismo, aprendemos a evaluar las situaciones positivamente o
negativamente en función de si nos permiten dicha actualización,
acercándonos a los elementos que nos permiten satisfacernos y alejándonos
de los que nos la dificultan. Vamos aprendiendo a visualizar la realidad de
determinada manera y esta visión va a marcar nuestra interacción con el
medio.
Esta tendencia está presente desde el nacimiento, intentando coordinar
dicho desarrollo con nuestro ser para formar un Yo más o menos estable a lo
largo del tiempo, cosa que va a marcar nuestra identidad y nuestra
personalidad.
Carl (1961b): propuso algunas ideas sobre los procesos mentales en
los que se enfatiza la libertad de los individuos a la hora de tomar el rumbo de
sus vidas. Según ellos, ni los factores biológicos ni los ambientales son
determinantes
en
nuestro
comportamiento,
y
no
nos
“arrastran”
irremediablemente hacia ciertos tipos de comportamiento. En resumidas
cuentas, no eran deterministas.
En concreto, el autor creía que la personalidad de cada persona se
desarrollaba según el modo en el que consigue ir acercándose a (o alejándose
de sus objetivos vitales, sus metas.
Esta idea de que el desarrollo personal y el modo en el que el individuo
lucha por llegar a ser como se quiere ser es una idea central de la psicología
humanista, pero para el autor tiene especial importancia, porque para él es a
través del desarrollo personal como se forma el carácter y el modo de ser.
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Ensayo Arbitrado
el mundo. Con este fin, poseemos como organismo la tendencia a