Revista Scientific Volumen 3 / Nº 8 - Mayo-Julio 2018 | Seite 299

Patrimonio del año 1997. En consecuencia, la participación comunitaria constituye un modelo positivista sobre la humanidad; incidiendo en los cambios de comportamientos del individuo y potenciando las habilidades y destrezas de las personas; resaltando las cualidades creativas, innovadoras y tecnológicas en el patrimonio regional. Así como también, la corresponsabilidad de mantener y resaltar los valores que tiene el patrimonio, mantener viva la historia de un pueblo, enalteciendo sus raíces, sus sitios históricos, entre otros. 3. Reflexiones Finales La participación comunitaria busca acercar a las personas a su realidad inmediata y al contexto en el cual evolucionan, para que sean capaces de brindar otras alternativas de cambio, no repitiendo esquemas, se trata de motivar a los sentidos, la imaginación, la creatividad, la inventiva, la satisfacción personal, la solidaridad y la valoración del patrimonio cultural de cada región o localidad. La participación comunitaria orientada desde la valoración del patrimonio regional, está afianzado en las teorías del aprendizaje significativo, el humanismo y constructivismo porque contribuyen al proceso social y al desarrollo humano; es decir, que la significación social de los valores redimensione al hombre para fortalecer y consolidar la cultura de paz y valores para la vida, sobre todo en estos tiempos que se viven momentos de tensión, angustias, violencias, irrespeto por la vida y la poca dignidad del individuo y en especial a la valoración del patrimonio cultural. 4. Referencias Arjona, M. (2014). Patrimonio cultural y educación. La Habana, Cuba: Ediciones Letras Cubanas, págs. 12-17. 298 Ensayo Arbitrado entiende el amplio concepto de patrimonio contenido en la Ley de Cultura de