La participación es hoy un tema de gran interés para las organizaciones
sociales, las instituciones públicas, los centros educativos y las universidades. Por
lo tanto, se constituye así en un espacio común de interés entre varios agentes
sociales. En la actualidad tiene vigencia en el contexto sociopolítico la
participación social y ciudadana en los distintos procesos de la vida venezolana,
para ello el Estado enmarca los principios de una democracia participativa y
protagónica. Mosonyi (2007:272), afirma: “Ahora bien, si la clave del progreso
está en la participación autónoma colectiva, es necesario que desde ahora, y de
forma inmediata, las comunidades y asociaciones voluntarias comiencen su
proceso de autogestión, echando mano a todos los medios disponibles”.
Así mismo, Rey y Santamaría (2010): plantean que Colaborar significa
trabajar con otras personas en una misma tarea. Participar es tener parte en
algo. Desde esta perspectiva, colaborar es implicarse en la tarea, es tener un
proyecto común y ocuparse de él, es un deber más que un derecho y se
relaciona con la misión de centro. La participación es, ante todo un derecho
constitucional, y está relacionada fundamentalmente con la organización, la
estructura y el control.
Ahora bien, las escuelas, están haciendo esfuerzos por generar un
proceso de calidad educativa, asumen como parte de su práctica diaria los
aspectos que consideran positivos para el logro de la transformación de la
escuela, tomando para ello la participación de todos los entes que conforman
el proceso educativo, llámense personal directivo, docentes, estudiantes,
padres, madres, representantes, denominados entonces como ciudadanía
partícipe del objeto educativo. Es necesario destacar que, respecto a la
ciudadanía, (Borja, 2002-2003:176): se refiere al “conjunto de individuos de un
Estado, con acceso al cúmulo de derechos y deberes políticos que cada uno
de ellos tienen”.
Con respecto a la acción transformadora le corresponde a la escuela no
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Artículo Arbitrado
1. Introducción