Revista Scientific Volumen 3 / Nº 8 - Mayo-Julio 2018 | Seite 131
IV.
Al final, mirar hacia atrás posibilita discriminar si la solución lograda es
la solución correcta o no, este ejercicio que realiza el niño genera el
espacio para poder volver a entender y comprender el planteamiento
del problema, logrando la verificación que le satisfaga.
Polya (1984d): estima que el proceso de resolución de los problemas
comprende dos tipos de razonamiento; el razonamiento regresivo y el
razonamiento proyectivo, estos dos tipos de razonamiento se deben plasmar
en la compresión del problema, la constitución del plan para resolverlo y sobre
todo cuando no se genera la resolución del problema poder reformular las
estrategias para tratar de resolverlo (pág. 134).
Desde esta perspectiva el autor considera que Polya:
buscamos de qué antecedentes se podría deducir el resultado
deseado; después buscamos cual podría ser el antecedente de
este antecedente, y así sucesivamente, hasta que, pasando de
un antecedente a otro, encontremos finalmente alguna cosa
conocida o admitida como cierta. Dicho proceso lo llamamos
análisis, solución hacia atrás o razonamiento regresivo. En la
síntesis, por el contrario, invirtiendo el proceso, partimos del
último punto alcanzado en el análisis, del elemento ya conocido
o admitido como cierto. Deducimos lo que en el análisis le
precedía y seguimos así hasta que, volviendo sobre nuestros
pasos, lleguemos finalmente a lo que se nos pedía. Dicho
proceso lo llamamos síntesis, solución constructiva o
razonamiento progresivo (Polya, 1984e, pág. 134).
El proceso resolutorio de problemas planteado por Sternberg (2011c):
no es necesariamente orientado a la resolución de problemas matemáticos.
Este proceso tiene un carácter cíclico que parte de: 1). identificación del
problema, 2). definición y representación del mismo, 3). formulación de
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Artículo Arbitrado
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